Archive for the ‘Periodismo digital’ category

La crítica de la película “Juan y Eva” en La Nación

octubre 17, 2011

Esta es la crítica de Claudio Minghetti (y la foto) que apareció en el diario La Nación, de Buenos Aires, y que, con el posterior despido de Minghetti, causó revuelo mediático

Drama

Juan y Eva

 

Por Claudio Minghetti  | LA NACION

Juan y Eva (Argentina/2011) / Director: Paula de Luque / Guión: Paula de Luque, según un relato de Jorge Coscia / Fotografía: Willy Behnisch / Edición: Alberto Ponce / Música: Iván Wyszogrod / lntérpretes: Osmar Núñez, Julieta Díaz, Fernán Miras, Sergio Boris, Alfredo Casero / Distribuidora: Primer Plano / Duración: 110 min. Nuestra opinión: Muy buena.

1944. En medio de una fiesta coqueta, el embajador norteamericano Spruille Braden le pide a uno de los invitados que le hable en español en lugar de balbucear en inglés. Las copas comienzan a moverse mientras lejos, en San Juan, la tierra se abre. Es sólo el principio de una historia de amor que deviene política. Es que como directora Paula de Luque se propone recrear la historia de amor nunca antes contada entre personajes como Juan Perón y Eva Duarte, conocidos por su presencia y trascendencia en la historia argentina del siglo XX. Y lo consigue.

Muy inteligentemente, De Luque los aborda en un momento clave, aquel que comienza cuando cruzaron sus vidas y culmina el 17 de octubre de 1945, cuando cientos de miles de hombres y mujeres, en especial los de las clases marginadas de todo el país, lo impusieron como su líder.

Lo poco de íntimo de aquel matrimonio, el de un militar viudo con una joven actriz en ascenso, de origen humilde, empezaba a ser invadido, cada vez más, por la tarea de gobernar un país rico y promisorio, pero con marcadas injusticias sociales.

Para lograr su meta, De Luque pulió con prolijidad un guión que no esquiva la historia, pero sabe mover delicadamente la cámara hasta esa intimidad de la que poco se sabe. Si de tareas difíciles se trata, parece que De Luque está preparada para resolverlas. En su film no sólo trabaja la columna central de la historia y los diálogos -algunos muy precisos, agudos y polémicos, en oportuna versión libre, y en los íntimos, que sugieren más de lo que ponen en palabras- sino la de las imágenes, con una delicada concepción plástica.

Es imposible pensar en dos actuaciones en extremo convincentes (no necesariamente calcos de los auténticos y protagonistas) de Osmar Núñez y Julieta Díaz sin el apoyo del entorno en sintonía. Es el caso de la impecable María Ucedo como Blanca Luz Brum, en su papel de secretaria ministerial, o el de Fernán Mirás, como el coronel aliado Eduardo Avalos, tan efectivo como el de Sergio Boris, el teniente coronel Domingo Mercante. Ninguno de estos personajes, al igual que el del embajador Braden (un medido Alfredo Casero), a quien recorta en su función como impulsor del frente opositor al movimiento naciente, opacan a los verdaderos protagonistas sino que los ayudan a imponerse. Lo mismo ocurre con la escenografía, el vestuario y la música, que consiguen lo que buscan, emocionar, sin excesos, como los personajes, sin repetir lo mil veces dicho ni rendirse a la tentación del discurso..

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Crimen de Candela: Fopea pide reflexionar sobre la cobertura del caso

septiembre 5, 2011

El Foro de Periodismo Argentino (Fopea) emitió hoy un comunicado instando a reflexionar acerca de la cobertura de los medios del caso Candela, la niña de 11 años que fue asesinada en Buenos Aires

La entidad hizo “un llamado a la reflexión a los periodistas argentinos y a los medios de comunicación, en relación a la forma en que se realizó la cobertura noticiosa del denominado “Caso Candela Rodríguez”. Indica Fopea que “más allá de los hechos en sí, y de las responsabilidades materiales o intelectuales sobre la muerte de la menor que deriven de la investigación judicial, es importante que los periodistas hagamos un ejercicio de análisis autocrítico sobre nuestro trabajo cotidiano. La misma actitud deberían asumir las autoridades de los medios de comunicación”.
“Es imperioso -agrega- que en la cobertura de casos y temas policiales o de hechos vinculados con el delito los periodistas asumamos nuestro rol sin entrometernos o afectar el accionar policial y/o judicial. Eso no implica descuidar la importancia de la investigación periodística por fuera de las pistas oficiales.

“La primicia no se puede transformarse en un valor en sí mismo y justificar cualquier cosa, como el avasallamiento a los familiares de una víctima, la intromisión en la escena de un crimen (con la posibilidad de contaminar pruebas) o la reproducción de supuestas pistas policiales no chequeadas de manera rigurosa”,sostiene Fopea.

“Los periodistas debemos ser conscientes de que no toda la información que obtenemos de fuentes judiciales y policiales es publicable. Las hipótesis no confirmadas, los datos relacionados con la vida privada de familiares cuyo interés público no resulte evidente, los detalles macabros o las cuestiones que puedan perjudicar la investigación deben ser manejados con la discreción y la prudencia que la ética profesional y la vigencia de las leyes exigen”.

“Es imperativo también que el periodismo televisivo reflexione especialmente sobre la cobertura del caso Candela Rodríguez. Ha sido notable -como en otras ocasiones- la manera en que los segmentos informativos y los canales de noticias sostuvieron el tema en su agenda noticiosa más allá de las novedades reales que aportaba la investigación policial, e inclusive transformando al caso en una suerte de show permanente”.

El documento de Fopea se titula “Necesaria reflexión del periodismo argentino por la cobertura del ´Caso Candera Rodríguez”, y fue emitido hoy, lunes 5 de setiembre. La ñiña había desaparecido el 22 de agosto pasado y su cuerpo, tras un crimen atroz, apareció nueve días después en Hurlingham, en el Gran Buenos Aires.

RATING

Prosigue el documento: “Sería importante en el mismo sentido repensar la utilización de la información del rating como un elemento decisivo en la construcción de la agenda noticiosa televisiva. Y en particular intentar abolir el uso del denominado “minuto a minuto” en los segmentos informativos.

“Los mismos principios deben ser atendidos en los contenidos volcados sobre la plataforma digital, cuya instantaneidad no la exime de un tratamiento riguroso en este tipo de casos. La velocidad de publicación no significa pasar por alto los estándares de chequeo y control de calidad de lo que se difunde.

“La dimensión ética de la información debería ser la base de la tarea de informar, considerando la importancia que tiene para los ciudadanos. Hasta que los medios y sus periodistas no asumamos ese desafío será muy difícil que comprendamos, asumamos y nos concienticemos sobre la responsabilidad social que implica el manejo de la información como bien social.

“FOPEA es una asociación profesional de periodistas, que desde su origen promueve la asunción de códigos de ética y parámetros de calidad profesional periodísticos por parte de los medios de comunicación, como un paso elemental para que la sociedad reciba una información plural, rigurosa y precisa. Ante la ausencia de esta clase de documentos en las redacciones, los integrantes de FOPEA elaboramos un código para que los periodistas y medios de todo el país lo utilicen o creen el suyo propio http://www.fopea.org/Etica/Codigo_de_Etica

“En lo específico de la cobertura de casos vinculados con el Poder Judicial, hemos elaborado un documento específico (ver http://bit.ly/p2egSG), con recomendaciones y principios básicos. La premisa de FOPEA en la materia apunta a la autorregulación de los propios medios y de los periodistas, sin ningún tipo de imposición de los poderes ajenos a ellos.

RECOMENDACIONES

“A modo de recomendaciones en base a la propia experiencia en estos casos, los parámetros éticos que deberían conducir las conductas de periodistas y medios en estas circunstancias, como también de diferentes antecedentes que existieron en la Argentina y otros lugares del mundo, desde FOPEA aconsejamos:

• Ninguna noticia justifica poner en riesgo una vida. En las coberturas periodísticas de tomas de rehenes, el periodista no obstaculizará la tarea policial y judicial, y dejará que exclusivamente los funcionarios públicos se ocupen de resolver la situación.

• Los periodistas no aplican métodos propios de los servicios de inteligencia para obtener información. El uso de procedimientos no convencionales para lograr datos u obtener testimonios puede ser considerado sólo cuando se viera involucrado un bien o valor público. Nunca debe afectarse con ese fin la intimidad de las personas.

• El periodista debe respetar la privacidad de las personas. Sólo cuando se viera afectado un bien o valor público por un aspecto relacionado con la intimidad de una persona, puede prevalecer el derecho a la información de los ciudadanos por sobre la privacidad de un particular.

• En toda información debe respetarse el principio constitucional de inocencia de cualquier persona mientras una culpabilidad no hubiera sido probada judicialmente. Los pronunciamientos de las fuentes policiales no son suficientes para determinar culpas ni siquiera cuando tienen la forma de comunicados oficiales.

• En el caso de que víctimas de tragedias o incidentes, o sus familiares y allegados, prefirieran no exponerse a la prensa, debe respetarse su posición y evitar difundir imágenes o sonido del momento en el que rehúsan la requisitoria periodística.

• No deben publicarse los nombres de víctimas de delitos sexuales, a menos que se cuente con su consentimiento explícito.

• En ningún caso deben consignarse los nombres e imágenes de niños o adolescentes involucrados en actos criminales, ni siquiera por su nombre de pila, alias o apodo.

• Conociendo los antecedentes en la cobertura de temas vinculados al delito donde las fuerzas policiales dieron versiones erróneas o distorsionadas sobre el hecho investigado, intentar diversificar las fuentes de información y priorizar las fuentes judiciales.

• No dar difusión a informaciones que no puedan ser chequeadas al menos por dos fuentes independientes entre sí y tratar de minimizar la utilización de fuentes que no puedan ser identificadas.

• Consultar a las autoridades pertinentes y a los organismos responsables de la búsqueda de niños y/o adolescentes sobre si es recomendable en el caso específico dar difusión a la imagen de la víctima.

• Consultar a especialistas idóneos y no al primero que aparezca con intención de hablar públicamente de un hecho que desconoce en manera directa. Es común que en el fragor de encontrar especialistas dispuestos a hablar, aparezcan en los medios peritos, abogados o ex policías con un largo prontuario de irregularidades. Eso suele dañar la rigurosidad de la información que se requiere en hechos tan graves y de semejante sensibilidad pública.

• Facilitar los canales de información adecuados para volcar cualquier tipo de dato que pueda colaborar con la investigación judicial del caso.

• Nunca priorizar la primicia a la vida de una persona.

• No adelantar los pasos judiciales de manera que se pudiera poner sobre aviso a los delincuentes que intervienen en el hecho.

• Y, sobre todo, entender siempre que las víctimas son víctimas y los victimarios, victimarios. Con toda la responsabilidad que eso significa a la hora de informar a la ciudadanía y de no re-victimizar a quienes han sufrido un hecho de estas características”.

Filtros y contextos en el periodismo digital

septiembre 24, 2010

En la Universidad Nacional de Cuyo una charla sobre Periodismo digital fue dictada por la profesora Janine Warner, especialista en la actualidad y el futuro de los medios digitales. Estuvo organizada por FOPEA (Foro de Periodismo Argentino)

La exposición comenzó luego de las 19 de ayer y contó con un variado público, en el se podían observar periodistas locales, jóvenes estudiantes y algunas personas interesadas en el mundo de la comunicación y la digitalización de los medios masivos.

La profesional llegada de Los Ángeles, Estados Unidos, realizó una introducción sobre la cantidad de información con la que contamos habitualmente en cualquier parte del mundo e hizo hincapié en la falta de filtros, necesarios para que logremos informarnos adecuadamente. Por último captó la atención de todo el público al explicar uno de los ítems más importantes a la hora de difundir una información: “reproducir lo mejor posible el contexto de la información que queremos brindar al público”.

La conferencia duró más de 2 horas y se vivió en un clima distendido, mezclado entre la realidad del periodismo digital y la buena onda y simpatía de Warner. Al finalizar la charla se escucharon dudas de las más variadas acerca de la exposición, y las preguntas que fueron esclarecidas de la mejor manera por Janine.

De esta manera, FOPEA continuó con su programa de perfeccionismo gratuito y capacitación de los periodistas locales distribuidos a lo largo y a lo ancho del país, según informaron miembros de la entidad. Una labor  importante que tiene este Foro Nacional es monitorear la libertad de expresión de los medios argentinos y garantizar el buen desempeño de los periodistas. 

Un reciente incidente que se vivió en Mendoza y  contó con la intervención de FOPEA, fue la denuncia del diario digital  MDZOL, quien acusó al intendente de la capital mendocina, Víctor Fayad, de haber realizado amenazas contra ese diario digital. Esta denuncia está siendo tratada por el Foro de Periodismo Argentino, que emitió días atrás una declaración.

Nicolás de la Reta (CTMG-FCPyS-UNCuyo)

Perdió The Times 78% de vistas por cobrar contenidos on line

julio 20, 2010

La información fue difundida por la agencia Telam
Se trata de la página web del periódico The Times, que perdió ese caudal de internautas desde que impuso la cuota para tener acceso al contenido el 2 de julio pasado. Ya las visitas habían caído “al 33%” desde que se comenzó a pedir a los lectores una cuota de acceso al portal.
 
De acuerdo con datos del Experian Hitwise, que supervisa el tráfico en Internet, las visitas al sitio del Times habían caído “al 33%” desde que se comenzó a pedir a los lectores una cuota de acceso al portal, informaron el diario The Observer y la agencia de noticias Europa Press.

El periódico publicó que la previsión era una caída del 90% de su tráfico, pero que fue “amortiguada” por una oferta introductoria a los clientes.

En mayo pasado, The Times abrió un registro para que se anotaran los lectores dispuestos a pagar por acceder al contenido, con una promoción lanzamiento por 30 días de 1,2 euros al día.

El anuncio de la decisión de las empresas de Rupert Murdoch de empezar a cobrar por el contenido en la red ya había causado una merma del 50% en la cantidad de visitantes de las web de The Times y The Sunday Times.

Hasta el 2 de julio, cuando comenzó el contenido pago, la web de estos periódicos contaba con 20 millones de lectores únicos mensuales, de los cuales 6,8 procedían del Reino Unido y 13,2 millones (66%) del resto del mundo

Redes sociales y poder de la audiencia

noviembre 25, 2008

Se ofrecen aquí las síntesis de varias exposiciones del III Congreso del Foro de Periodismo Argentino (Fopea), que se realizó el 21 y 22 de noviembre de 2008, en Buenos Aires. Fueron distribuidas por Fopea según lo publicado por Diario sobre Diario

Los desafíos del periodismo digital: las
redes sociales y el poder de la audiencia

Sara Pitman, FOPEA)
Jean François Fogel, creador de Lemonde.fr en la conferencia magistral que abrió el Congreso. (Foto: Sara Pitman, FOPEA)

Con invitados internacionales de primer nivel, el Congreso hizo un extenso y profundo repaso a la actualidad del “periodismo digital”. Cómo y hacia dónde está evolucionando en Estados Unidos y Europa. La realidad de nuestro país. La formación de los nuevos periodistas de cara a un futuro digital. El poder de las herramientas de la web. Las resistencias al cambio en algunas redacciones y las críticas a la información difundida en Internet. Los medios on line y los blogs. La integración de las redacciones web y papel. La rentabilidad de los sitios web. Todo eso y mucho más se discutió en Fopea. Aquí, DsD presenta una síntesis de lo más saliente.

El viernes y sábado pasado, el Foro del Periodismo Argentino (Fopea) llevó a cabo su tercer Congreso Nacional e Internacional, que este año puso el foco en “los desafíos del periodismo en la era digital”, luego de que el de 2006 versara sobre ética profesional y el de 2007 sobre calidad periodística.

El lugar elegido por el foro fue la Universidad de Palermo y el encuentro contó con un récord de asistencia (más de 300 inscriptos) y los diferentes paneles y mesas de debate se hicieron ante auditorios colmados de profesionales y estudiantes de comunicación y periodismo.

Dos ejes fueron los centrales a lo largo de las discusiones: el “boom” de las “redes sociales” y, como consecuencia de ello, el nuevo rol de “la audiencia” en la construcción del periodismo, con sus aportes, comentarios, edición de blogs y participación en debates a través de la web.

Estos dos fenómenos volvieron a poner en cuestión la supervivencia del periodismo a través de medios convencionales (básicamente la prensa gráfica) y no faltaron especulaciones sobre un futuro negro para el periodismo impreso. De todas formas, también hubo espacios para la crítica hacia las nuevas tecnologías aplicadas al periodismo y sobre la información que se produce en la web.

Diario sobre Diarios (DsD) cubrió las mesas principales del encuentro y presenta una síntesis de algunas de ellas, básicamente para todos aquellos periodistas que no pudieron acudir al encuentro y para que quede registro en la web de buena parte de lo que allí se discutió. Para leer lo que se habló en cada panel, se debe clickear en el título del índice que a continuación presentamos.

    Apertura
    El impacto de la audiencia en el trabajo periodístico en Internet
    La formación de los nuevos periodistas multimedia
    Transición entre papel y digital
    Internet, los periodistas corren el velo del periodismo
    Internet, Google, blogs y… ¿periodismo?
    La cultura del cambio en la redacción periodística”
    El riesgo de la web para los valores tradicionales del periodismo
    Periodismo digital y condiciones laborales y profesionales
    La etapa multimedia del periodismo: cómo evolucionar
    La independencia editorial en los medios públicos
    Nuevas tecnologías para el periodismo y la inclusión social
    Marcos regulatorios para una nueva realidad
    Las agencias de noticias en la era digital
    Los hacedores del periodismo 2.0 (medios tradicionales)
    Conclusiones del Congreso


Apertura

La apertura del Congreso estuvo a cargo de la decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Palermo, Elisa Zingman quien agradeció a Fopea por volver a confiar en esa universidad para su tercer Congreso (allí también había sido el segundo) y destacó el rol del periodismo en medio de los profundos cambios que está produciendo la irrupción de las nuevas tecnologías.

Luego habló el presidente de Fopea, Gabriel Michi, quien consideró que “la era digital modificó nuestra labor, aunque no la esencia, que sigue siendo buscar la verdad e informar a la sociedad”.

Agregó que “las nuevas tecnologías no son más que herramientas, que tenemos que tomarlas como medios, no como fines” y señaló que “apuntamos a que los lectores se integren a la agenda periodística y que aporten a diario para la construcción de un buen periodismo”.

Advirtió también que “las facilidades que brinda Internet no siempre contribuyó a mejorar el periodismo. A veces ocurrió lo contrario: se profundizó el facilismo, el no chequeo de los datos y el plagio”.

Luego de Michi tomó la palabra la Relatora de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (OEA), Catalina Botero Marino, quien afirmó que en el continente “hay nuevas formas de censura difíciles de controlar” y que los emisores de información “dan prioridad a algunas fuentes y ocultan otras”. Agregó que aún con la llegada masiva de Internet se siguen planteando “problemas de concentración de los intermediarios que acceden a la información”.

Consideró que el discurso que plantea como “positivo” que en Internet no haya intermediarios, “es falso” y en ese sentido pidió “que haya intermediarios responsables” y afirmó que “el periodismo lo que puede aportar es confianza ante la información publicada”.

El acto de apertura lo cerró el periodista Pablo Mendelevich, director de la Carrera de Periodismo de la Universidad de Palermo. Comenzó asegurando que “sabemos que hay un cambio en el periodismo y que es ineludible. Aunque no sabemos hacia donde se dirige ese cambio” y “qué clase de periodistas necesitaremos para el día de mañana”.

Describió que las nuevas tecnologías “establecen una especie de paridad entre los periodistas y los que escriben en Internet y dicen que hacen periodismo”. Y dejó abierto el interrogante “¿prevalecerán los valores esenciales del periodismo o vendrá un nuevo periodismo?”.

Al cierre de la mesa inaugural se informó del recambio en la dirección ejecutiva de Fopea, con la salida de Sebastián Lacunza y la llegada a ese cargo de Andrés D´Alessan

El impacto de la audiencia en el trabajo periodístico en Internet

La charla estuvo a cargo de Jean François Fogel, creador de Lemonde.fr y especialista en periodismo digital, y contó con la presentación del periodista de Clarín y miembro de Fopea, Daniel Santoro.

Fogel empezó su exposición dando cuenta de la importancia que le había dado a Internet el electo presidente de Estados Unidos, Barack Obama en su campaña electoral. Relató que el dirigente armó una “red social” a través de distintas herramientas web para comunicarse en forma directa con sus seguidores. Así, consideró que Obama “se desintermedia”, y que al relegar a los intermediarios “se saca a la prensa de encima”.

Luego brindó algunos datos de tráfico en Internet y afirmó que “los sitios más importantes son los que son hechos por la audiencia y no aquellos hechos en forma profesional por periodistas” y mencionó diversas redes como Facebook, hi-5, Orkut o Twitter. Agregó que “el tráfico en Internet de personas supera al de organizaciones (como los medios de comunicación convencionales)”.

Manifestó luego: “Podemos decir que los medios tienen que mantener su rol de intermediarios, pero teniendo en cuenta que la audiencia está teniendo una preponderancia propia, que no siempre se canaliza a través de los medios”.

Insistió Fogel en que “los medios ya no son los intermediarios, debido a la importancia de las audiencias” y puso como ejemplo que en EE.UU. “un sitio sólo de enlaces duplica en tráfico a The New York Times”.

Señaló que “la prensa tradicional está haciendo esfuerzos para meterse en el mundo digital de las redes, pero la audiencia los supera”. Mostró un gráfico en donde señaló que “la parte de la redacción se achica en beneficio de aquellas partes que tienen que ver con la participación de la audiencia”.

Para Fogel, hay una “nueva distribución de la información” que tiene tres pasos: 1) Cosechar (documentos en PDF, newsletters, e-mails, RSS, etc.); 2) Sintonizar (una audiencia asume su cita con la información) y 3) Transmitir (la audiencia distribuye la información entre sí con enlaces, “email this”, etc.).

Dijo también que las audiencias tienen una producción propia de noticias ya que “cuentan con las mismas herramientas que los periodistas”.

Luego afirmó que la información “ya no es una noticia que se produce, se publica y muere, sino que es un proceso permanente debido a la utilización que las audiencias hacen de ellas” que se complementan con recursos del periodismo digital como links, comentarios, “follow up”, etc.

Consideró que el principal deber del periodista en esta nueva era de la irrupción de la audiencia tiene que ser “bajar del pedestal y ponerse la mismo nivel que su audiencia, estar inmerso en la cultura digital, saber producir tecnología y entender los ciclos de vida de la información”.

Dijo que, respecto a la era digital, tiene “tres certezas”: “Vivimos la creación de nuevos oficios vinculados al uso de las nuevas tecnologías en el periodismo, se muere la redacción industrial y no habrá más medios cerrados a la participación de su audiencia”.

En la parte de preguntas del público, Fogel respondió a una sobre la sustentabilidad del periodismo web afirmando que “los medios de papel van perdiendo su modelo económico y a los de Internet les cuesta encontrarlo. Estamos en el principio del proceso”. Y agregó que “el diario papel tiene que entender que su registro es otro, que no puede venir a contarnos lo que no sólo ya sabemos sino que hasta lo comentamos”.

La formación de los nuevos periodistas multimedia

La moderación estuvo a cargo de Fernando Ruiz, de Fopea, y quien tomó el micrófono en primer lugar fue Gerardo Albarrán de Alba de la revista mexicana Proceso y creador del sitio web Sala de Prensa. Comenzó señalando que “desde que Internet se hizo masiva ha pasado una década y todavía no alcanzamos a incorporar lo que hoy se llama periodismo 2.0 ¡y ya nos están diciendo que se viene el 3.0!”

Consideró que “la formación de los periodistas no debería centrarse en el uso de las herramientas web. Debería pensarse para qué y cómo se usan en el periodismo”. Apuntó que el “cambio de lenguaje” que las nuevas tecnologías le imponen a la profesión “no sólo es una cuestión de narrativa sino que implica incorporar a las audiencias a la construcción del periodismo”.

Afirmó también que “Internet como medio exige una especialización, del mismo modo que lo exigen los medios gráficos, radiales y televisivos” y señaló que “podemos esperar que los periodistas de Internet sepan, entre otras cosas, publicar textos y enriquecerlos con videos o audios”. Aunque advirtió que “la empresa periodística que pida a los periodistas que hagan de todo debe saber que ganará en inmediatez pero perderá en calidad”.

En ese sentido Albarrán señaló que “el periodista debe saber usar esas herramientas pero sólo para casos excepcionales” ya que “lo más importante sigue siendo la información”.

Consideró que “la construcción social de la realidad se está dando en la web” y que “Internet nos obliga al diálogo con el ciudadano”, pero advirtió que “debemos seguir siendo periodistas y no entregar nuestra profesión a individuos o colectivos con otros intereses”.

Concluyó lapidario: “Las universidades tienen que formar periodistas, no mano de obra multimedia barata para la industria de la estupidez”.

Luego tomó la palabra Roberto de Toledo de ABRAJI, Brasil y enumeró las “habilidades extras que debe tener un periodista on line”: 1) Saber filtrar los datos importantes de lo que obtiene en la web, 2) Saber contextualizar la información, 3) Se capaces de analizar un gran caudal informativo que se encuentra en la red y 4) Transmitirla de manera de generar interés.

Y luego enumeró una serie de recursos para periodistas web: 1) Sacar el máximo provecho de motores como Google (utilizando por ejemplo la opción “búsqueda avanzada”) y descubrir bases de datos on line que están fuera de Google (dijo que el buscador sólo abarca el 30% de la web). 2) Crear nuestras propias bases de datos y saber trabajar con planillas de cálculos. 3) Saber usar Excel para organizar la información y saber “entrevistar” a los números. 4) Hacer converger en las notas varias tecnologías (audio, video, fotos, etc.).

Cerró la mesa Alejandro Piscitelli (de FLACSO y la Universidad de Buenos Aires). Aseguró que el impacto de la tecnología en los medios tiene tres puntos: la “lectura tecnológica” (puso como ejemplo el último número de la revista Esquire que editó su tapa con “tinta digital”), el modelo de negocios (afirmó que hoy nadie quiere pagar por información) y el rol de las audiencias (en este sentido aseguró que “el periodismo se va a morir por culpa de la audiencia que está produciendo “un cambio cultural” que implica el “fin y reinvención de una cultura”).

Indicó que el uso de las nuevas tecnologías para informarse “está modificando el cerebro y la estructura neuronal” y señaló que “la formación de un periodista tiene que ver con la formación de una nueva audiencia”. En este sentido dijo que “hay un cambio de paradigma en la transmisión de información, estamos pasando del broadcast a la producción de información por parte de las audiencias”.

Para Piscitelli, “los periodistas digitales tienen que tener nuevas competencias: conocer los juegos en red, las ‘performances’, la simulación, la apropiación (samplear y remixar contenidos, cognición distribuida (fabricar conocimiento colectivo), navegación transmedia y juicio (saber evaluar)”.

Concluyó que “estamos frente a un cambio epocal y la cultura del papel siente una invasión de ‘los bárbaros’ de Internet”.

Transición entre papel y digital

Con la moderación de Abel Escudero Zadrayec (Fopea) está mesa versó sobre la convergencia de las redacciones web y papel.

Comenzó con la exposición de Julio Perotti de La Voz del Interior quien afirmó que en ese matutino cordobés “estamos discutiendo cómo vamos a armar equipos sólidos de trabajo que vayan más allá de si publicamos la información en uno u otro soporte” e indicó que “no se trata de manejar nuevas herramientas sino comprender mejor a las nuevas audiencias”.

Aseguró que “los lectores del diario papel se están muriendo y no están llegando los jóvenes, que buscan información sólo en Internet”.

Para la integración de La Voz, Perotti comentó que “organizamos charlas con todos los sectores de la empresa para que todos pudieran plantear sus miedos sobre el avance de Internet” ya que “si no cumplimos con el público, pueden prescindir tranquilamente de nosotros”. Afirmó que “el marco” fijado para la convergencia tuvo dos ejes: “primero, la organización, qué somos y a dónde queremos ir. Segundo, qué conocimiento tenemos de las herramientas y técnicas del periodismo en Internet”.

Relató que “toda la empresa sabía que teníamos que cambiar” y que “los periodistas nos pidieron que para la capacitación no contratáramos grandes garúes sino que se dé en el marco de un debate interno”.

Dijo que “el acercamiento a la tecnología, no debe implicar convertirnos en tecnócratas” y afirmó que “el ciclo de vida de la noticia, como la conocíamos hasta ahora, se murió”.

Luego disertó Darío D´Atri, a cargo de la integración de las redacciones de Clarín. Señaló que según su visión “los procesos de integración deben ser cortos para que no haya tanta teoría en el medio”. Dijo que en varios diarios del mundo esos procesos se llevaron adelante en dos años, “pero nosotros lo hicimos en un año, adrede”.

Contó que “hicimos una capacitación liviana (con charlas de especialistas), pero ahora viene la capacitación más profunda” que implica el conocimiento de herramientas web como la edición de audio y video.

Aseguró que en el diario “la idea es que los abordajes editoriales de Clarín y Clarin.com sean coherentes, con un tratamiento homogéneo de la información”.

Dijo que Clarín tiene por delante cuatro desafíos: 1) Entender el cambio que Internet genera en los lectores, 2) desarrollar nuevos formatos informativos, 3) cambiar las redacciones para que existan distintas capacidades y 4) Generar comunidades de lectores.

A continuación, disertó Federico Türpe de La Gaceta de Tucumán, quien se preguntó: “¿Por qué estamos discutiendo la convergencia?” y respondió: “La Gaceta en papel cayó 9% su circulación en 10 años. En el mismo lapso, lagaceta.com creció 1.600%, teniendo en cuenta que Tucumán tiene uno de los promedios más bajos de penetración de banda ancha en los hogares”.

Señaló que la convergencia tiene algunas “supuestas razones” como son las de “modificar redacciones, achicar costos, que se viene la web 3.0”, pero que en realidad “lo que cambió fue el tráfico de los lectores” ya que “hace 10 años, la web no tenía mucho que discutir”.

En ese sentido, afirmó que “el tráfico cambió al punto que creemos que a fines de 2009 o en 2010 el diario digital tendrá más lectores que el papel. Aunque creemos que la mayor rentabilidad seguirá siendo del impreso”.

Dijo que la convergencia se da en tres ámbitos: en la redacción, en la que los jóvenes conocen del manejo de herramientas web. En el público, que consulta cada vez más el sitio web y participa. Y en las aras de comercialización, “que lamentablemente son gerentes que no están familiarizados con todo lo que implica el periodismo en Internet”.

Concluyó: “La integración de las redacciones es un problema menor. El gran debate pendiente es cómo hacer rentables los diarios digitales”.

Internet, los periodistas corren el velo del periodismo

En paralelo, en planta baja se desarrollo el panel “Internet, los periodistas corren el velo del periodismo” integrado por Vanina Berghella (lapropaladora.com); Claudio De Luca (seniales.blogspot.com) y Dardo Fernández (diariosobrediarios.com.ar). La mesa fue moderada por la periodista santacruceña e integrante de Fopea, Mariela Arias.

Berghella abrió la jornada reflexionando sobre si era válido hacer “periodismo de periodistas” tras lo cual sostuvo que Internet y la nuevas herramientas resultan útiles cuando se usan para reflexionar sobre nosotros mismos y nuestra actividad. Explicó que “falta autocrítica en nuestro periodismo” y que su experiencia con el blog le permitió intercambiar puntos de vista con otros colegas “para mejorar nuestras prácticas”.

El turno siguiente fue para Fernández, quien cedió su tiempo de exposición a la audiencia para que puedan tener más minutos para realizar preguntas. Antes, señaló que “en Diario sobre Diarios no sentimos que estemos ‘corriendo el velo al periodismo’”, en referencia al título del panel. De todas formas, aclaró que si se entendía con esas palabras de darle “mayor transparencia” a la actividad periodística, entonces estaba de acuerdo. Agregó que “en DsD pretendemos ser un observatorio de medios gráficos, si lo logramos o no, eso lo tienen que decir los lectores”. Finalmente, la periodista Arias moderó las preguntas y respuestas que fueron sobre diversos aspectos: publicidad oficial, blogs, la integración de las grandes puntocom; la situación de los periodistas rosarinos, entre otros tópicos.

Internet, Google, blogs y… ¿periodismo?

En esta charla moderada por María O´Donnell (Fopea), disertó Gumersindo Lafuente, ex director de elmundo.es y actual director de soitu.es quien comenzó diciendo que “para mí la palabra fundamental en este oficio es: rigor y la expansión de la web generó una segunda palabra clave: tecnología”.

Consideró que “es difícil que seamos buenos periodistas si no manejamos esa tecnología. Esta revolución que está ocurriendo afecta a nuestro oficio pero va más allá: afecta a cómo se relacionan las personas”.

Dijo que otra palabra importante es “monopolio” y consideró que “el de la opinión y la emisión de información los medios ya lo hemos perdidos” y ejemplificó: “hay historias que publica la prensa que surgen de las redes sociales”. Afirmó: “El monopolio del periodismo se terminó: nos puede gustar o no, pero es así”.

Aseguró que “para el poder era más cómodo manejar a la prensa. Ahora están preocupados por controlar la red, pero aún no lo han logrado”.

En otro orden, Lafuente consideró que “es muy difícil que los llamados ‘nativos de Internet’, quienes crecieron con la web, se acerquen a un kiosco a comprar un diario en papel. Para ellos eso tiene un valor de cero, porque consiguen la información gratuita en Internet”.

Contradijo ese consenso que afirma que al diario papel le quedará el rol de analizar la información brindada por Internet. “No encuentro ningún argumento para que en Internet no haya buen periodismo, para que no haya periodismo de investigación o periodismo narrativo”.

Luego sumó otra “palabra clave: personalización” que implica “intentar ofrecer a los usuarios lo que les interesa” y aseguró que “el rigor y la confianza que aporta un medio puede ser un valor agregado, pero siempre que vaya a caballo de las nuevas tecnologías”.

Para Lafuente, Internet brinda otras “palabras clave” como “enlaza” o “comparte”, mediante las cuales las audiencias generan sus propias agendas. Afirmó que “los medios convencionales se sitúan en un pedestal, mientras que los nuevos medios no sólo emiten información sino que se dejan atravesar por ella, compartiéndola además con su audiencia”. En este sentido afirmó que “los medios siguen viendo en la tecnología una amenaza, cuando en realidad es una oportunidad para reinventarse”.

Concluyó afirmando que “los sitios en los que la audiencia genera la información tienen más tráfico que aquellos en donde es generada por profesionales”. Aseguró que “la pregunta es ¿qué quiere la audiencia?” y respondió: “quiere ser visible, ser protagonista, influir en la agenda”.

Cuando desde el público le cuestionaron la “falta de rigor” del periodismo en Internet, Lafuente señaló: “Yo muchas veces escucho eso y parece que el papel fuera el reino del rigor. No sé como es en Argentina, pero en España les puedo asegurar que eso no es así y hay sobrados ejemplos para demostrarlo”.

La cultura del cambio en la redacción periodística

Con la moderación de Gabriel Michi (Fopea) esta charla la brindó Rosental Alves del Knight Center for Journalism, Estados Unidos. Fue sin dudas el más pesimista respecto del futuro del periodismo gráfico.

“Hay un estado de incomprensión, de temor sobre lo que va a pasar en todas las redacciones”, señaló y agregó: “La tecnología está sacándole el poder a los medios, ahora la gente es la que está tomando el control”.

Afirmó que “estamos en una revolución comparable a la revolución industrial o a la que produjo la imprenta. Y todas ellas siguieron su curso pese a las resistencias que en cada época se produjeron”.

Añadió que “esta revolución impone cambios radicales y generales en el entorno del periodismo” y que “los paradigmas básicos de la información de masas se están rompiendo”.

Aseguró Alves que “además de los medios de masas, hay una masa de medios, formada por individuos que eran pasivos miembros de la antigua audiencia”.

Destacó que con el hecho de la “difusión instantánea” que impone el periodismo digital “se pierden conceptos como la periodicidad de la información. Ahora el flujo es constante, no es una vez por día como con los diarios”.

También dijo que “hay una ruptura del modelo de negocios que ha financiado al periodismo” y en ese sentido aseguró que “en Estados Unidos hay un baño de sangre en las redacciones, con despidos masivos y cierres de medios”. Alertó que “la situación es peor de lo que predecían los analistas”.

Consideró que “muchas empresas periodísticas tienen una cultura de la preservación basada en la negación de la realidad”, con frases del tipo “no pasa nada, Internet no deja dinero”. Y afirmó que “Internet es la punta del iceberg de esta revolución industrial”.

El riesgo de la web para los valores tradicionales del periodismo

Ante tanto endiosamiento del periodismo digital y tanta euforia por el rol de las audiencias, se destacó esta mesa moderada por María Seoane (Fopea) que reunió a periodistas de diarios en papel.

Comenzó la ronda el secretario de redacción de Ámbito Financiero, Ignacio Zuleta, quien puso en cuestión que existan esos “valores tradicionales del periodismo”. Si entre los valores tradicionales está esa ‘omertá’ que impide criticar a otros colegas o medios, o si en los valores tradicionales están las relaciones espurias entre periodistas y empresas, terminan siendo meras canalladas”.

“Justamente, creo que la plataforma digital nos permite escaparle a esos valores tradicionales”, afirmó. Añadió que “hoy la información sobra, lo que no se sabe hoy, se sabrá mañana. La actividad periodística se centra en la actualidad en poder decir determinadas cosas”.

Consideró que la irrupción de la web “pulverizó el rol del periodista, porque ¿quién no es periodista hoy?”. Zuleta recordó una frase del poeta Rubén Darío que reza “¿Quién que es, no es poeta”, ya que consideraba que el simple hecho de vivir puede ser una experiencia poética y la reformuló: “¿Quién que es, no es periodista?”. En este sentido, dijo que lo digital “dinamitó una institución: el sistema económico por el cual grandes familias se enriquecieron por las ganancias que obtuvieron de los medios”. En cambio, ahora lo digital “destruye a las grandes empresas periodísticas”, porque “cualquiera con el botón derecho del mouse puede hacer un blog, que lo lea todo el mundo y gratis”.

Añadió que la plataforma digital “privatiza la mediación periodística, ya que cada persona puede encargarse de mediar entre la información y el público”.

Concluyó que “lo digital asegura la sustentabilidad del proyecto individual: hay bajos costos y está atado a otros valores como la valentía para decir las cosas o la no existencia de censura”.

Luego de Zuleta tomó la palabra el secretario de redacción de La Nación y director de la revista cultural de ese matutino, “ADN”, Jorge Fernández Díaz, quien comenzó su exposición afirmando que “el periodismo digital invierte el axioma aquel de ‘no hay nada más viejo que el diario de ayer’, ya que ‘no hay nada más viejo que el diario de hoy’”.

Para Fernández Díaz, “hoy los lectores saben más que los periodistas”, pero consideró al periodismo digital como “fast food” ya que “todo se escribe rápido, corto y mal”. Agregó que la web “es un soporte corto para marchas largas y sufre de eyaculación precoz: tira una noticia sin chequear la información”. Por eso consideró que “se informa rápido y cómodo, se escribe y se lee mal”.

Luego señaló que “en los blogs hay de todo: talentosos y pelafustanes. Los primeros se cansan rápido, los segundos se caen por falta de quórum”.

Añadió que “las agencias de publicidad no apoyan a los medios de Internet” y “hoy nos leen más en las pantallas que en el diario papel”. Admitió que “los periodistas de gráfica vemos con cierto desdén el periodismo digital. Entonces se lo apropian abogados, contadores o periodistas jóvenes semi analfabetos”.

Luego hizo una durísima crítica a la participación de los lectores. “En los comentarios de La Nación, desde el anonimato, hay verdaderos fascistas que intentan denostar a periodistas serios o que pretenden operar políticamente”.

Contó que su amigo el periodista Mario Diament “dice que la ristra de comentarios que le quedan a las notas son como hemorroides, sanguinolentas, que quedan allí para siempre junto a las notas, a veces con calumnias e injurias”.

En ese sentido, afirmó que “cuando uno hace una búsqueda, Google sigue reproduciendo infinitamente esas calumnias e injurias” que “creo que se van a terminar el día que alguien le gane un juicio por 100 millones de dólares”.

Dijo que esto genera que “en Internet no hay justicia. Si yo calumnio o injurio, tengo que ir a la Justicia. Si a mí me injurian en Internet, desde el anonimato, no puedo hacer nada. Entonces, en Internet no hay Justicia. Y si no hay Justicia, no me digan que es algo democrático”. Concluyó que “hay una fábrica de intolerancia en Internet”.

Luego dijo que es ridículo “querer emparentar periodistas con lectores”. Y relató: “Ustedes imagínense que el director de la orquesta de Berlín, cuando termina la primera pieza, se tenga que aguantar que un tipo del público le diga que el primer violín sonó mal. O que otro tipo del público quiera subir a tocar el piano y el director lo tenga que dejar. Lo mismo se puede trasladar al periodismo”. Y agregó: “para eso nosotros nos formamos, leímos, estudiamos, trabajamos…si todo eso no vale de nada y cualquiera que no tiene idea del periodismo pretende hacerlo igual, estamos equivocados”.

Por último, consideró que “los periodistas de experiencia tenemos que ser la vanguardia en Internet, si no queremos que nos degraden”.

Ante una pregunta de un participante del público sobre “qué tiene de malo que un lector desde el anonimato deje un comentario agresivo”, Fernández Díaz replicó: “yo cuando escribo doy la cara y si el que me responde lo hace desde el anonimato es una situación de desigualdad. Además, ¿queremos que haya un código para toda la vida, menos para Internet? Insisto: si yo injurio, tengo que ir a la Justicia, ¿por qué el que injuria en Internet no? Me parece que estamos creando una monstruosidad”.

Luego intervino el editor de la sección “Medios” de Clarín, Miguel Wiñazki, que presentó distintos estudios sobre cómo se mueve el ojo ante la pantalla de la computadora cuando busca información.

Señaló que los resultados contradicen el sentido común. Por ejemplo, afirmó que “el lector on line, es más consecuente que el de papel, tiene más predisposición a leer la nota entera”, mientras que el del papel “escanea, no lee”.

Afirmó que “los lectores on line fijan primero su atención en la barra de herramientas ya que favorece la interactividad” y añadió que “los hombres leen la página en zigzag, mientras que las mujeres lo hacen en forma vertical”.

Aseguró que según un estudio español, “el 67% de los hombres y el 57% de las mujeres no miran publicidad en los sitios web”. Agregó que el periodismo digital tiene una nueva narrativa “atravesada por la linealidad” y la necesidad de usar “palabras clave” porque así es como las clasifican los motores de búsqueda. “Para la gira de Cristina Kirchner por Egipto es mejor usar las palabras ‘Cristina’ y ‘Egipto’ que una fórmula como ‘La Reina del Nilo’, para favorecer la llegada a través de los buscadores”.

Consideró que el periodismo digital está “revalorizando la pirámide invertida” que el periodismo tradicional había comenzado a discutir, implica “la convergencia de habilidades (conocer las herramientas web)” y exige “el manejo de programas de edición”.

Dijo que el periodismo on line tiene dos riesgos: “el ciberproletariado, que es la transformación de la creatividad del periodista en una reducción fordista automatizada” y “la jibarización instrumentalista (que los periodistas nos transformemos en instrumentos con una cabeza chiquita”.

Cerró la mesa el columnista de Página/12, Mario Wainfeld, quien afirmó que “uno no se encuentra todos los días con gente que está esperando nuestra información” y que “el público no llega virgen al diario del día siguiente y esto pasa incluso antes de que apareciera Internet”.

Dijo que la web “produce un flujo de información que conjuga con algo que ya viene pasando. Y esta información no se produce en un ágora pluralista y democrático, sino que proviene de quienes detentan el poder de la propiedad de los grandes medios de comunicación”. En este sentido, señaló que “la información surge de sectores dominantes que también manejan estas nuevas modalidades de comunicación”.

Luego indicó que “dado que producir información es un factor de poder, me parece difícil que desaparezcan los diarios en tanto la tapa de esos diarios tenga un efecto político en el día a día, más allá de que como negocio en sí mismo no sea rentable”.

Aseguró que a su juicio “los diarios subsistirán porque tienen incidencias en las políticas públicas, en los sistemas económicos”.

Apuntó que “hay una densidad de la palabra impresa que está perdiendo en la lógica de la información acelerada” y afirmó que “hay cosas que yo quiero decir que no las puedo decir en 40 líneas, si tengo que incluir todas las variables que me parecen importantes”.

Y concluyó: “Negociar con el último lector de cada medio no es un buen mecanismo”.

Periodismo digital y condiciones laborales y profesionales

Esta mesa reunió a Luis Díaz (Asociación de Diarios del Interior, ADIRA), Lidia Fagale (Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires, UTPBA), Damián Loreti (Vicedecano de la facultad de Ciencias Sociales de la UBA), Gonzalo Peltzer (director del diario El Territorio de Misiones) y Gonzalo Martínez (Asociación de Reporteros Gráficos, ARGRA). La moderación estuvo a cargo de Fabio Ladetto (Fopea), quien abrió el debate comentando que “las condiciones laborales hacen a la calidad periodística”.

Fagale hizo duras críticas a la forma acrítica con la que se incorporan algunas nuevas tecnologías, por ejemplo, dijo que “Internet está dominada por Estados Unidos” y en este sentido destacó que “la información es el principal patrón de acumulación de capital”.

También lamentó que los jóvenes que se inician en el periodismo digital, lo hagan en un medio que “está muy precarizado”. Y afirmó que “la desocupación disciplina a la profesión periodística”.

Por su parte, Díaz hizo algunas observaciones de tipo legal. Por ejemplo, planteó que el Estatuto del Periodista, “defiende de manera muy efectiva al periodista cuando su trabajo termina, es decir cuando lo despiden. Pero no lo hace de forma tan efectiva durante el trabajo del periodista” y afirmó que eso se debe a la “desactualización” que tiene la norma.

Díaz destacó el convenio colectivo de trabajo que firmaron ADIRA y la FATPREN y consideró que “el Estatuto del Periodista es una norma muy estática. Ya la hemos usado para medios gráficos, radio y TV, ahora también se aplicará a Internet”. Aunque advirtió que “habría de definir qué empresas de Internet que son consideradas ‘informativas’, se puede establecer como empresas periodísticas”.

A su turno, Loreti afirmó que las relaciones laborales en el periodismo tienen “viejas y nuevas patologías”, incluyendo entre las nuevas a aquellas que comenzaron a surgir desde la irrupción de la web.

Relató que poco a poco fue detectando una sintomatología en los periodistas que antes no se advertía y que es propia del surgimiento de Internet: situaciones de estrés generadas por insultos o agresiones de los lectores a través de comentarios en distintos sitios web.

También planteó otro dilema para el periodista que es la paga que recibe por su trabajo. Señaló que desde el crecimiento de Internet, un periodista hace una nota para el diario papel, luego esa misma nota se publica en Internet, después puede ser “sindicada” y publicada por otros medios, y así sucesivamente. Loreti planteó que el periodista no cobra por todas las veces que se publica su trabajo.

Martínez puso la lupa en lo que está ocurriendo con la fotografía. Dijo que “la era digital está poniendo en crisis la calidad de la imagen” debido a las nuevas herramientas de tratamiento de fotos y de cómo en Internet se publican todo el tiempo fotos de todo tipo, incluso las trucadas.

También señaló que las nuevas tecnologías están generando nuevas profesiones, que en realidad es una duplicación de funciones: foto-periodistas, periodistas-camarógrafos, etc.

Por último, Peltzer consideró que las leyes que rigen el trabajo periodístico deberían adaptarse al cambio digital y que si es no ocurre, no van a servir más. Confrontó con Loreti respecto del estrés por las agresiones y consideró que quien siente eso no puede ser periodista.

En otro tramo se refirió a las pasantías y admitió que “era una buena idea que quedó desvirtuada por usarla como mano de obra barata”.

La etapa multimedia del periodismo: cómo evolucionar

Con la moderación de Edgardo Esteban por Fopea, la charla estuvo a cargo de Mindy McAdams de la Universidad de Florida, Estados Unidos quien consideró que en esta etapa digital “tenemos que pensar las historias más allá del texto, pero la ética debe ser siempre lo mismo”.

Para la especialista, “los diarios de mi país están muriendo y pensamos que dentro de poco muchos de los más grandes van a cerrar”. Aconsejó a los profesionales argentinos a que “aprovechen que esta situación no se da aquí para prepararse, capacitarse y estar listos para la próxima etapa”.

Consideró que “la razón por la que hay que cambiar es porque las audiencias de mañana son los jóvenes de hoy, aquellos quienes nacieron y crecieron con lo digital y que no van a leer diarios”.

Recomendó enriquecer las notas “con infografías y mapas” y pensar en todos los recursos que se pueden utilizar para contar una historia de manera diferente. “Se acabó la época en que un periodista pasaba por un accidente y al llegar a la redacción decía ‘no saben que buenas fotos hubiéramos podido sacar’. Hoy el periodista tiene que llevar su cámara y ser el quien saque las fotos”.

Luego se refirió a dos herramientas como Facebook y Twitter. Dijo que “a mi no me parecen maravillosas, pero ¿quién es la audiencia?”. También alentó el uso de videos básicamente por la penetración que, señaló, va a tener el i-phone en los próximos años.

La independencia editorial en los medios públicos

Con la moderación de Daniel Enz por Fopea esta mesa reunió a Philip Harding (BBC, Reino Unido) y a Tristán Bauer, presidente del Sistema Nacional de Medios Públicos.

Harding consideró que la característica más importante para un medio público “es la independencia del poder político y la libertad para informar”. Y recordó que “en Inglaterra tenemos una larga tradición de medios públicos, básicamente por la trayectoria de la BBC”.

Afirmó que “la BBC está lejos de ser perfecta”, pero consideró que “los más importante que queremos rescatar en este momento son los valores. En estos días de aluviones informativos, nos parece importante pensar en ellos”. Y señaló que esos valores en la BBC son: exactitud y precisión, imparcialidad y diversidad de opiniones y responsabilidad.

De todos ellos, afirmó que “la imparcialidad debe ser el cimiento en donde se edifique el edificio de un medio público”. Dijo que “no hay que tener miedo a ser competitivos y hay que tratar de combinar lo bueno con lo popular y lo popular con lo bueno”.

Para Harding, “los medios públicos siempre están sospechados de ser manipulados por los gobiernos. Por eso yo distingo entre ‘medios públicos’ y ‘medios estatales’. Estos últimos son los que utilizan los gobiernos en su provecho, mientras que los primeros logran mantener la independencia”.

De cara al futuro digital, afirmó que “hay millones de canales en Internet y eso va a hacer que los medios públicos se conviertan en multiplataformas para todos los formatos informativos, pero vamos a poder mantener la calidad porque podemos tratar temas que el mercado descarta. Y cuando el mercado lleve a todos los canales hacia un lugar, del otro lado quedaremos los medios públicos y eso va a ser valorado”.

Aseguró que hay una “paradoja de la elección” según la cual “cuanto más tiene la gente para optar en Internet, más opta por aquellas cosas que conoce, aquellas que le transmiten confianza”.

A su turno, Bauer comenzó la conferencia diciendo que “para mi la independencia es una palabra compleja, porque yo me pregunto, ¿independiente de qué?”.

Afirmó luego que “la realidad más trágica de la Argentina es la Ley de Radiodifusión que nos rige, sancionada por torturadores, asesinos y ladrones de bebés. Deberíamos pensar por qué luego de todos estos años de democracia no hemos podido sancionar una nueva norma”.

Aseguró que “con el canal Encuentro nos propusimos tener una mirada diferente. Yo estoy totalmente en contra de la llamada ‘TV basura’ porque genera un discurso cautivante para mantener al espectador estupidizado y con la guardia baja, para después penetras con diversos mensajes”.

En otro tramo hizo una dura crítica a la televisión privada “en donde la palabra joven está asociada a la palabra delincuencia. Y la palabra escuela, a las palabras violencia y paro. Esto surgió de estudios que hicimos”. Agregó: “Yo me pregunto y les pregunto: ¿esto es así? ¿Es todo una mierda como dice la televisión privada?”.

Relató que la semana pasada fue a una escuela pública en donde unos alumnos “construyeron un avión, pero no de mentira, un avión que vuela. Y eso no tuvo nada de visibilidad en los medios privados”.

Luego añadió: “Hay que terminar con este pensamiento que dice que los medios reflejan la realidad, y darse cuenta que lo que hacen es una construcción de la realidad que nos muestran”.

En relación a Canal 7, dijo que “el modelo neoliberal le hizo más daño a la TV pública que la dictadura. Ese modelo mostraba a Gerardo Sofovich rodeado de culos y tetas, partiendo manzanas y repartiendo dinero. Ese es el modelo que hay que desterrar de los medios públicos”.

Para finalizar, aseguró que “los medios públicos están creciendo no sólo en la Argentina sino en toda América Latina” y consideró que “calidad” es la palabra clave. Ante una pregunta del público sobre si Canal 7 “es políticamente independiente”, Bauer respondió seco: “No”.

Nuevas tecnologías para el periodismo y la inclusión social

La charla estuvo moderada por Susana Scándali de Fopea y la mesa estuvo conformada por Gerardo Albarrán de Alba (saladeprensa.org), Pilar Nazar Anchorena (hacercomunidad.org) y Sergio Ciancaglini (lavaca.org).

Albarrán dijo que le preocupa “la disfuncionalidad social que provoca la red, ya que la gente se informa pero no logra distinguir sin lo que lee es buena información”.

Agregó que “me parece que el uso que se le está dando a la red es peligroso” y afirmó que los jóvenes “tienen un modo de informarse en la red que no necesariamente pasa por buscar datos en sitios informativos”.

En otro orden, consideró que “el periodismo se suicida cuando sacrifica su esencia con tal de tener la última herramienta web”.

A su turno, Nazar Anchorena, describió el sitio, que depende de la fundación La Nación y dijo que surgió “porque comenzamos a recibir mucha información sobre el sector social que pensamos que debía ser difundida”. Dijo que “en el diario nos dieron la posibilidad de tener esta herramienta en donde cada lector escribe y publica la noticia”.

Añadió que “la comunidad del sitio se autorregula”, que se tratan temáticas del “tercer sector” y que se “arman redes entre lectores” (puso como ejemplo el de una lectora que planteó la necesidad de ir a Estados Unidos para operar a su hijo y un lector le donó los pasajes”).

Por último, Ciancaglini dijo que La Vaca fue creada como una cooperativa “porque nos gustó es esquema de las fábricas recuperadas, entonces decidimos hacer un medio de comunicación con ese formato y resulta que se podía hacer fácilmente y que además la gente lo leía”.

Relató que con el crecimiento del sitio “nos dimos cuenta de que éramos objeto de estudio aquí y afuera” y consideró que el proyecto tiene dos cosas favorables: “trabajamos con la gente que queremos y –fundamentalmente- hacemos lo que queremos”.

Así fue como luego editaron distintos libros sobre las temáticas del sitio y una revista (el periódico MU), “en donde volcamos las investigaciones más en profundidad, mientras que lo ágil e informativo lo dejamos para el sitio”.

En una crítica a la profesión dijo que “hay periodistas que eligen vivir y escribir de rodillas. Y esta postura tiene una vertiente sindical que dice que la solución es ponerle rodilleras a los periodistas”.

Por último afirmó: “Las empresas periodísticas ya no lo son (son empresas menores de grandes grupos dedicados a otras actividades), los medios ya no lo son (no están en el medio de nada, son actores concretos con intereses claros, cuya función ya no es más informar sino formatear cerebros) y los periodistas ya no lo son (porque en las grandes empresas los están formateando como empleados dóciles y serviles, las grietas que había antes ya no las hay”.

Consideró que el principal desafío de los periodistas hoy es “pensar en qué medida podemos pasar de la obediencia a la creación”.

Marcos regulatorios para una nueva realidad

Sebastián Lacunza de Fopea tuvo a cargo la presentación de la mesa en la que participaron María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica), Silvana Giúdice (UCR), Gabriel Mariotto (COMFER), Guillermo Mastrini (UBA) y Edmundo Rébora (Radio Continental).

Estenssoro consideró que “al Gobierno no le gusta que la información circule tan libremente” y así “el derecho de los ciudadanos a la información pública queda condicionada por los intereses del Gobierno y de los empresarios”.

Dijo estar “a favor” de una nueva Ley de Radiodifusión pero le parece “que no va a concretarse” ya que “el Congreso no tiene iniciativa legislativa y sólo discute lo que se permite desde la Casa Rosada”.

Afirmó que otros temas que deben estar en la agenda son: “la ley de acceso a la información pública, la distribución de publicidad oficial y la nueva Ley de Radiodifusión”.

Por último aseguró que “no tenemos que esperar que estos problemas los resuelva el Gobierno, porque eso no va a ocurrir”.

A su turno, Mastrini señaló que hay tres elementos que surgen de la digitalización y que hay que tener en cuenta: 1) “Los marcos regulatorios históricamente fueron estáticos y hoy ya no es así. Las nuevas tecnologías demandan gran dinamismo. 2) Los marcos regulatorios ya no deben ser nacionales sino globales y 3) La convergencia de medios plantea la entrada de nuevos actores”. En este sentido afirmó que la digitalización presenta alguna oportunidad (por ejemplo nuevos marcos regulatorios) y muchos riesgos (como profundizar la concentración de medios)”.

Sobre la Ley de Radiodifusión dijo que el problema no es entre el Gobierno y la oposición “sino entre Clarín y Telefónica. Cuando se pongan de acuerdo se va a poder avanzar”.

Por último, señaló que “hoy sólo se contemplan los intereses de los grandes medios, cuando esta discusión debería tener una agenda más amplia”.

Por su parte, Rébora dijo que “la radio siempre fue el patito feo de la discusión sobre la ley de radiodifusión porque da pocas ganancias” y consideró que “la norma actual está pensada para el contexto de los años 80” y que “los cambios que se proponen tampoco tienen en cuenta la situación actual de las radios”.

Mencionó como características de la radio en la actualidad que “el territorio que ocupa el 90% de la población tiene 3 estaciones de radio por frecuencia (en Capital hay hasta 10 por frecuencia); hay una insólita demanda de gente que quiere hacer radio y tanto las radios públicas como las privadas están en su mayoría ‘loteadas’ a periodistas y productoras que realizan sus programas y se generan su propia publicidad”.

Mariotto, en tanto, consideró que “la sociedad maduró mucho” por lo que cree que “esto va a permitir que la Ley de Radiodifusión llegue al Congreso” y celebró “que el Poder Ejecutivo se haya involucrado mucho en este tema”.

Afirmó que “el Estado debe garantizar la libertad de expresión” y que “el objetivo es lograr el aporte de diferentes sectores para fortalecer la pluralidad”. En ese sentido manifestó que “cuantas más emisoras haya, mejor”.

Giúdice a su turno consideró que “es importante la transparencia en la distribución de publicidad oficial porque de eso depende la pluralidad”.

Criticó la actual Ley de Radiodifusión y señaló que los gobiernos democráticos (puso como ejemplo el de Néstor Kirchner) renovaron licencias y toleraron la incorporación de capitales extranjeros”. Consideró que debe haber una “reformulación del COMFER” y celebró que “el periodismo en democracia cumple un rol indelegable”.

Las agencias de noticias en la era digital

La mesa estuvo moderada por Fernando Aguinaga de Fopea y contó con la participación de John Reichertz (EFE), Hugo Muleiro (ANSA) y Martín Granovsky (Télam).

Reichertz se preguntó si “las agencias, en este nuevo escenario, podrán sobrevivir sin diarios”, luego de mostrar un título de un diario norteamericano que rezaba “¿podrán los diarios sobrevivir sin AP?”. Agregó que algunos de los viejos valores que tenían (como llegar antes a la noticia y tener una red mundial de periodistas trabajando en coordinación) están en crisis por la explosión de Internet”.

Afirmó que “la información de las agencias se convirtieron en materias primas y como todas las demás, también sufrieron una baja en su precio”.

Concluyó que la era digital las pone frente al desafío de llegar directamente al público sin pasar por los intermediarios tradicionales (los diarios) y en este sentido señaló que el principal desafío es “generar una identidad propia más allá de los habituales clientes”.

Muleiro por su parte indicó que “las agencias antes eran mayoristas, pero ahora también son minoristas, también le venden al público”.

Alertó que “para las agencias, Internet es un colador. Somos asaltados permanentemente en nuestra información porque hay portales que distribuyen sin dar crédito la información que la agencia le envió a un cliente y éste subió a Internet”.

Uno de los problemas que se plantea, dijo Muleiro, es cuando un sitio web brinda una información y la agencia no logra chequearla. “Comienza una presión para que lo publiquemos, porque esa información ya está rebotando en millones de sitios web, y nosotros no sabemos que grado de veracidad tiene”.

Luego dijo que con las carencias que hay en nuestro país y con el hecho de que la mayoría de la población no tiene computadora, “no podemos hablar de democracia informativa”.

En tanto, Granovsky anunció que en 2010 “Buenos Aires será sede del Congreso Mundial de Agencias de Noticias” en coincidencia con el bicentenario.

Dijo que Télam tiene un accionista que es el Estado y que “este Poder Ejecutivo quiere que sea una agencia pluralista, democrática e imparcial, con información confiable”.

También destacó que “la existencia de la web nos da la posibilidad de llegar directamente al público” y relató que cuando se armó la web “hubo una discusión sobre si tenía que ser abierta o cerrada”, lo que para Granovsky fue “una discusión falsa” porque “Télam no se financia con la venta del servicio”.

En otro orden, consideró que “los medios son una tentación para los profetas. Si les creyéramos, ya no habría ningún diario”. Y no dudó en afirmar que “los diarios en papel seguirán existiendo”. Y dijo que “si eso ocurre, lo que sin dudas no va a desaparecer es la edición, que no es sólo poner un título, sino que es decidir la información que se difunde”.

Concluyó que “lo que parecía una catástrofe terminó siendo una oportunidad: las agencias tienen costos, pero no tienen el costo principal que es el del papel”.

Los hacedores del periodismo 2.0 (medios tradicionales)

La charla la moderó Diego Pérez de Fopea y contó con la participación de Marco Chiaretti (estadao.com.br), Marcos Foglia (clarin.com), Gastón Roitberg (lanacion.com) y Jim Rowe (ex editor del Washington Post).

Chiaretti afirmó que el 50% del tráfico en Internet en Brasil se lo llevan entre Google y la red social Orkut (también de Google). Agregó que en su país “nunca pudimos lograr tener un público lector de diarios. Ahora tenemos un público lector de Internet, pero que no lee sitios de periodismo”.

Añadió que el sitio estado.com.br tiene más lectores que el diario O Estado de Sao Paulo, pero “ellos no se dan cuenta, porque inventaron eso de que hay cuatro lectores por cada diario, lo que es una mentira absoluta para hacerle creer a aquellos que ponen avisos”.

Luego relató que la empresa creó la red social para jóvenes llamada “limao” que “crea la ilusión que contextualizamos la información”.

Dijo que la experiencia en la agencia de noticias “nos ayudó mucho en esta etapa” y vaticinó: “En el 2025 el diario papel seguirá saliendo (quizá no todos los días) y habrá una fuerte presencia en la web y en la televisión IP”.

Por su parte, Foglia, destacó como una de las características de esta etapa la gran caída que tuvieron los ratings de las principales cadenas de TV norteamericanas, “en beneficio de la grabación digital y del consumo individual (como por ejemplo la compra de las series de TV o de DvD truchos), lo que a su vez genera ‘micropagos’”.

Luego ejemplificó el poder de Internet con un video en el que la empresa La Serenísima tuvo que salir a desmentir, a través de un aviso publicitario, la existencia de un mail anónimo que sostenía que uno de sus productos era nocivo para la salud.

También destacó que “entre los 20 sitios más visitados en el mundo está la mayoría de las redes sociales y ningún medio de comunicación”. Y destacó que uno de los sitios más visitados de Argentina sea Maringa “que funciona como reproductor de contenidos”.

Afirmó que el desafío de los medios es la creación de redes sociales, pero advirtió que “no siempre la marca que nos dio de comer durante muchos años es la más efectiva para crear una red, más bien lo contrario, porque los jóvenes la identifican con el pasado”.

Roitberg comenzó su exposición afirmando que “el gran obstáculo que tienen los medios digitales es la actitud de algunas personas para enfrentar el desafío digital, personas que se niegan al cambio”.

Consideró que “con Internet, lo que hay que hacer es observar el entorno y ver a qué se le puede sacar provecho”. En este sentido dijo que no hay nada establecido y que lo ideal “es la permanente experimentación con formatos y herramientas”.

Aseguró que el periodismo digital exige “ejercerlo desde distintas plataformas” y afirmó que “el periodista en la era digital llega directamente a la audiencia y se tiene que bancar que ésta quiera participar, que quiera ser protagonista”.

Concluyó que la frecuencia y la constancia en la práctica del periodismo digital es fundamental” y que “tenemos que empezar a escuchar a nuestras audiencias”.

Por último Rowe hizo un repaso sobre como cubrieron las ediciones on line de los diarios de Estados Unidos las últimas elecciones presidenciales. Afirmó que la campaña proselitista “hasta los últimos días no tuvo un protagonismo central debido a la explosión de la crisis financiera”.

Resaltó la importancia que tuvieron los blogs personales de los periodistas de los diarios, “que pasaron de un lugar marginal a uno central”.

Dijo que la estrella de la campaña fueron los videos, ya que cada periodista que hacía la cobertura de los actos proselitistas se llevaba consigo una cámara y subía los videos a la red. También destacó la utilización de mapas digitales para graficar los estados que votaban o bien por los demócratas o bien por los republicanos.

Conclusiones del Congreso

Las conclusiones estuvieron a cargo de Fernando Ruiz, de Fopea, quien destacó “tres sentimientos”:

1) Este año marca el fin de la antinomia “periodismo” vs. “periodismo digital”.

2) Esta revolución es magnífica y como toda revolución no es indolora.

3) Este proceso de convergencia aún no ha generado la convergencia de la calidad periodística. Hacia allí hay que apuntar.