Archive for the ‘Medios’ category

Lengua como espectáculo: noticia policial y crónica deportiva

junio 21, 2012

Congreso de la Lengua en Rosario Panel: «El español estándar y sus variedades
en los medios de comunicación»

LA LENGUA COMO ESPECTÁCULO: ENTRE LA CRÓNICA DEPORTIVA
Y LA NOTICIA POLICIAL

Alicia María Zorrilla
Miembro de Número de la Academia Argentina de Letras, Argentina

“Dice con certeza Jesús Castañón Rodríguez que se advierte en los contenidos que expresan los medios de comunicación «la pérdida de autoridad comunicativa del idioma a favor de lo iconográfico. Son tiempos para un neoconceptismo destinado a captar la atención del lector para mirar y leer —no para leer e imaginar—, logrado con la superposición de códigos no verbales a los textos en una presentación de los acontecimientos: color, tipografía legible, nueva relación entre textos e ilustraciones y fotografías, explicación visual de noticias con infográficos y otros géneros iconográficos, diferentes ritmos de lectura para contextualizar los textos y favorecer la comprensión de la noticia…» .
La aseveración del especialista español confirma la nuestra en un tema específico: la lengua se exhibe como espectáculo en la prensa deportiva y policial, y, lamentablemente, muchas veces éste muestra grandes carencias lingüísticas. Es un espectáculo alejado del arte.
La palabra «espectáculo» proviene del latín spectaculum, ‘algo que se ofrece a la vista’, y ésta de spectare, ‘mirar, contemplar, observar’.
De acuerdo con la tercera acepción académica, «espectáculo» es lo que ‘se ofrece a la vista o a la contemplación intelectual y es capaz de atraer la atención y mover el ánimo infundiéndole deleite, asombro, dolor u otros afectos más o menos vivos o nobles’. De acuerdo con la cuarta acepción, es la ‘acción que causa escándalo o gran extrañeza’.
El contenido de las crónicas deportivas y de las noticias policiales corrobora la veracidad de ambas acepciones. Su lectura nos convierte en espectadores de auténticas representaciones vitales, porque se refieren a la vida y porque asumen gran importancia y trascendencia, con escenarios muy definidos, personajes actores y objetos rayanos en lo literario y en lo cinematográfico, y decorados que, a veces, improvisan las circunstancias. Se yergue, pues, el gran teatro de la comunicación.
La lectura de estos textos como la de otros es un acto semiótico. El lector penetra una gran historia imagen y, al mismo tiempo, desmenuza su tejido, encuentra los hilos que originan la trama.Y una vez inmerso, participa secretamente de los hechos con «deleite, asombro, dolor u otros afectos», o se turba —no siempre— desde el comienzo hasta el final por la estructura sintáctica que los sostiene, la puntuación ignorada, el vocabulario empleado o las erratas que los distorsionan, es decir, por los deslices gramaticales o por lo que algunos llaman falta de mesura lingüística.
Estos textos como otros tienen apertura semántica, pues permiten que el lector los interprete de infinitas maneras. Dice concretamente Umberto Eco: «El lector, como principio activo de la interpretación, forma parte del marco generativo del propio texto . […] el texto postula la cooperación del lector como condición de su actualización». En el gran teatro de la comunicación, el periodista debe tener como personaje principal al futuro lector para informarlo y para formarlo; más aún, debe imaginarlo primero. Después, aquél será su aliado o su adversario. Este lector deberá descubrirse en el texto como digno destinatario del mensaje. Y el respeto por su dignidad reside no sólo en que reciba una información veraz, sino también en el tratamiento lingüístico de esa información.
El discurso espectáculo tiene, pues, dos escenografías: la que genera en la mente del lector la visualización de los hechos que lee —sin duda, distinta de la del periodista— y la que nace del uso correcto o incorrecto de la lengua, que permite esa visualización y hasta crea otra. Por ejemplo, leemos: «Tres hombres armados asaltaron una fiambrería en Ramos Mejía, pero fueron detenidos por la policía luego de protagonizar una espectacular persecución seguida de tiroteo. […]. Un patrullero […] que recorría la zona observó la acción de los cacos y comenzó a perseguirlos bajo una lluvia de balas. En Belgrano y Boedo, el conductor de la Renault Express perdió el control y chocó, acción que fue aprovechada por los policías para lograr la detención del trío…» .
El periodista titula este texto «Casi son fiambres», es decir, casi son cadáveres: el adverbio casi nos indica que no lo fueron, anticipa, en parte, el final del relato; pero el sustantivo fiambres (de friambre, derivado de «frío»), metafórico por etimología, alerta al lector, lo conmociona. El texto comienza a funcionar, a actualizarse. Las estrategias del periodista no sucumben aquí, pues luego habla de una espectacular persecución bajo una lluvia de balas. El adjetivo espectacular regla el discurso: si la persecución es espectacular, es ‘magnífica, aparatosa, digna de verse’. El lector debe «ver» lo que ocurrió. El tiroteo se transforma en una lluvia de balas, una metáfora meteorológica que enriquece lo que se percibe por la vista.
En otro texto, leemos: «Un minucioso seguimiento desde la avenida 44, donde la víctima extrajo el dinero de un banco, sirvió de antesala para la concreción del robo…» .
La doble escenografía —la avenida y una redacción demasiado veloz, afín a las circunstancias— y una palabra de significado figurado —antesala— despiertan el relato. En realidad, no es «la avenida 44, donde la víctima extrajo el dinero de un banco», sino la avenida, en la que estaba ubicado el banco de donde la víctima extrajo el dinero. Otro ejemplo: «Y otro caso se dio, en Sunchales, cuando en un operativo fueron detenidos tres sujetos que viajaban desde la zona Norte del territorio nacional hacia Buenos Aires. Dijeron, ante el juez actuante, que llevaban una importante cantidad de dinero y que habían sido “bolsiqueados” (accionar de introducir una mano en un bolsillo a fin de retirar lo que en él se encuentra) por algunos de los policías intervinientes. Nunca pudo comprobarse. ¿Ficción?, ¿realidad?, quién lo sabe».
La realidad asume el carácter lúdico de la ficción para ofrecer una imagen del lenguaje mismo. El participio del verbo «bolsiquear» resume la intención del texto.
Un nuevo ejemplo: «Conforme lo estipula el Código Procesal Penal, toda persona puede efectuar una detención de un delincuente si lo observa cometiendo el ilícito y justamente eso es lo que ocurrió en la madrugada de hoy a las 01.00 Hs., cuando a Francisco Aguirre de 64 años de edad y a su hijo Fernando de 21 años, una persona, previo romperles la luneta trasera del costado izquierdo le sustrajo una bolsa con cosméticos y se dio a la fuga» .
El escenario que se visualiza después de la lectura está compuesto por fragmentos, retazos de realidad: la madrugada; dos hombres, padre e hijo; una luneta en primer plano, que tiene más protagonismo que los damnificados, porque es el lugar por donde se perpetra el robo, y un ladrón, definido como persona —no se aclara su nombre— que sustrajo una bolsa con cosméticos y se dio a la fuga. La palabra persona proviene del latín a través del griego y denota ‘máscara de actor, personaje teatral’. Es, pues, valiosa la elección del sustantivo. De acuerdo con el contexto, con su conocimiento del mundo, el lector, sin duda, puede ampliar el significado del texto e imaginar otros elementos que el periodista no describe. Un lector poco avisado hasta podrá preguntarse qué parte del cuerpo humano se llama luneta. En este escenario, obran la semántica y las relaciones de índole pragmática.
El escenario lingüístico es más sórdido de acuerdo con la primera acepción de esta palabra, es decir, ‘tiene manchas o suciedad’; carece de armonía sintáctica. No es apropiado, en este caso, el uso del adjetivo indefinido una para modificar al sustantivo detención; debe hablarse de la detención para determinar plenamente el sustantivo. La forma verbal observa alude a una actitud pasiva y aun de curioseo; carece de énfasis; da a entender menos de lo que se quiere expresar. En realidad, no lo observa, lo descubre cometiendo el ilícito o la ilicitud, es decir, en flagrante. Luego, falta la coma para señalar el límite entre ambas oraciones coordinadas por la conjunción copulativa y.
Es conveniente reemplazar el sintagma en la madrugada de hoy, con resabios anglicistas, por hoy de madrugada, y tachar a las 01.00 Hs., cuyo artículo pluralizado sobreactúa —si de espectáculo hablamos— el único papel que se le concede al tiempo; la abreviatura contribuye a esa exageración con su innecesaria e incorrecta H mayúscula, su s y su punto después de la s. Una antigüedad en estos tiempos en que todo sobra y se elimina. Basta decir: …y justamente eso ocurrió hoy de madrugada, a la 1.00… Si el periodista quería precisar la hora, debería haberlo hecho entre comas, pues es una cláusula explicativa. En realidad, la segunda coma aparece, pero para separar este sintagma de una oración subordinada adverbial temporal: …cuando a Francisco Aguirre de 64 años y a su hijo Fernando de 21 años, una persona…; el complemento con el que se aclara la edad aparece sin comas y, luego, una, incorrecta, antes del sujeto de la oración subordinada: …de 21 años, una persona, previo romperles la luneta trasera del costado izquierdo… ¿A qué luneta se refiere? En el Diccionario académico, la palabra tiene once acepciones, entre ellas, ‘cristal o vidrio pequeño que es la parte principal de los anteojos’ y ‘en los teatros, cada uno de los asientos preferentes con respaldo y brazos, colocados en filas frente al escenario en la parte inferior’. Ninguna alude a lo que imaginamos, pero no se dice: padre e hijo estaban en un automóvil. La palabra luneta que usa el periodista es un argentinismo: ‘espacio estrecho que se extiende en el interior de un automóvil a lo largo de la ventanilla trasera, inmediatamente detrás del asiento trasero, y que se emplea para colocar cosas pequeñas’ . Esta acepción no se ha registrado aún en el Diccionario académico. Nos preguntamos: ¿el delincuente rompió la luneta o el vidrio de la luneta?, precisión necesaria de acuerdo con la denotación de esa palabra. Además, es curiosa la construcción del adjetivo previo más el infinitivo romper en una especie de fallida cláusula absoluta: …previo romperles…, que se repite en otros textos de esta índole, por ejemplo, …previo violentar la puerta… El periodista debió escribir: …una persona, habiéndoles roto la luneta trasera del costado izquierdo… (mediante una construcción conjunta de gerundio entre comas), o bien, …una persona, después de romperles la luneta trasera del costado izquierdo… (con un complemento circunstancial de tiempo entre comas). En realidad, el adjetivo trasera, con el que se sitúa el lugar en que está la luneta, es pleonástico, ya que ésta sólo está atrás; delante el automóvil lleva un parabrisas.
De pronto, desaparece uno de los damnificados, porque el periodista aclara que le sustrajo y no que les sustrajo como correspondería haberlo escrito, ya que los robados son Francisco y su hijo Fernando. La desaparición no es histriónica, sino una irreverente discordancia entre el pronombre personal le y el complemento indirecto al que se refiere. Cierra el párrafo la gastada expresión …y se dio a la fuga. ¿Acaso, no puede decirse …y se fugó? ¿Qué encantamiento ejerce ese lírico darse a la fuga, que todos los periodistas usan y repiten hasta el cansancio?: …los malvivientes se dieron a la fuga; …tres sujetos armados […], se dieron a la fuga en una camioneta . Es una expresión que se encuentra en el límite entre lo literario y lo cinematográfico; hasta visualizamos el movimiento, la inclinación desesperada del cuerpo para iniciar la incierta carrera o el vehículo, que parte como una ráfaga. Darse a la fuga es entregarse en sus brazos sin resistencia, porque significa la salvación, conlleva, desde el punto de vista semántico, la aventura de una búsqueda: la de la libertad plena y, al mismo tiempo, la satisfacción de ser más hábil y astuto que los perseguidores. El delincuente se da a la fuga, y la policía pone en fuga a los malvivientes. Fuga es, pues, mucho más que una huida apresurada y, por ende, una palabra clave en los textos policiales. Decía Georg Christoph Lichtenberg: «No sé a qué se deberá, pero la palabra “jónico” expresa para mí mucho más de lo que dice el diccionario» . Desde nuestro punto de vista, lo mismo ocurre con fuga.
La acepción 50 del verbo dar corrobora la legitimidad de esa expresión, pero se dio a la fuga es un sintagma de cinco palabras, y se fugó, de dos, dato importante, pues en el ámbito periodístico se busca la economía verbal. Algunos periodistas toman tan seriamente esa economía verbal que escriben: …y fugaron, audaz, liberal intransitividad para un verbo que nació transitivo (‘poner en fuga’) y hoy sólo aspira a ser pronominal.
En estos textos, no podemos dejar a un lado el empleo desacertado del sustantivo cadáver, tan ambiguo, tan vaciado de significado y, al mismo tiempo, tan necesario. Leemos realmente sorprendidos: Aún está sin identificar el cadáver de Las Maderas. Fue hallado sin vida el domingo 31 de enero ; [la abogada] Sospecha que estuvo secuestrado hasta que apareció su cadáver flotando en el dique . El primer ejemplo nos lleva a una clasificación tragicómica: cadáveres con vida y cadáveres sin vida. El segundo presenta una disociación entre un hombre y su cadáver. La lectura nos permite interpretar que ese hombre estuvo secuestrado hasta que encontraron su cadáver; después quedó en libertad. Algunos dicen que la observación no altera la percepción del objeto, pero ver un cadáver que flota en un dique o muro para contener las aguas es un caso de realismo mágico, pues sólo con efectos especiales, ese muro puede hacerse líquido.
Leemos en un diario: «No hace falta forzar demasiado la memoria para encontrarse con un escenario completamente distinto» y «Los antecedentes inmediatos invitaban a pensar en un espectáculo atractivo» . Ese escenario diferente, llamado estadio, campo, cancha, pista jabonosa, terreno, territorio y hasta templo , donde se gana la gloria, también se maquilla de modernismo para inaugurar la era del fútbol transversal . Todos coinciden en que allí hay vida, en que allí se estrechan los sentimientos, y el fútbol se hace piel. Albert Camus dice que todo cuanto sabe «con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres» se lo debe al fútbol.
Para demostrar que existe una sintaxis y un léxico futbolísticos rigurosamente homogéneos, reunimos retazos de comentarios deportivos de varios diarios y construimos nuestra propia versión de un encuentro imaginario.
La palabra escenario, muy usada en las crónicas deportivas con algunos calificativos, como legendario, flamante y superlujoso, nos sitúa en la cancha de fútbol, donde el sol cae impiadoso al mediodía —mucho sol, un rato de cumbia y un bailongo imperdible —. La hinchada canta para honrar el día. Los estallidos de pirotecnia y una suelta de papelitos signa la salida de ambos equipos . Su actitud es ambiciosa y combativa . El partido arranca. La pelota pica en el medio y divide las aguas . Las primeras escenas invitan a pensar en un espectáculo atractivo , de matices estéticos, pero, en realidad, recrean lo que se había visto en anteriores encuentros. Los equipos, que vienen de tumbo en tumbo, tienen poca alma antes de un partido y casi ninguna después, cuando muestran su vacío espiritual , pero siempre queda la ilusión. El arquero —arco entre ceja y ceja; religiosa cara de perro — espera con tranquilidad matemática . La redonda hace lo suyo: comienza a girar con limpieza por el impecable césped que reemplaza a la tierra y las piedras del pasado . El arco se agiganta; el clima es tenso. Algunos jugadores, espantosamente habilidosos, tratan de entregar con magia pedacitos de su talento ; otros, el talento en pedacitos. Peleados con su sombra, al revés del Zorzal, cada día juegan peor . Predominan los pelotazos sin destino , los remates que se estrellan en los palos. El gol les es esquivo. Juegan ciegos, pero luchan la pelota. Uno de los equipos funciona con dos caras: casi tan letal en el área rival como en la propia . El otro tiene una sola, y bastante fea . Un directivo del club pierde su sonrisa canchera para dar paso a una mueca castigadora . A pesar del refresco de jugadores —algunos intermitentes, otros iluminados, con una profundidad sin compañía—, el encuentro es un bostezo pastoso, anunciado, aprisionado en la chatura . Todo ilustra esa imagen de anarquía futbolística . El primer tiempo, una ficción de partido, un simulacro irrelevante de lo que se entiende por fútbol . El segundo, de mal en peor, una suma estéril de lamentos. De pronto, el juego se pone al rojo vivo , se hace intenso, emotivo; se llena de condimento. En un suspiro, en un momento de gracia , una ráfaga fulminante empieza a llevar peligro —un show de variantes tácticas —, pelea la pelota, calesitea, cargosea , se va para los costados, no perdona, despacha un soberbio disparo, el esférico pega en el parante izquierdo , ingresa en el arco y hace el golazo de la consagración. A pesar de las protestas, los hinchas agradecen el espectáculo y comentan que será un crimen de lesa futboleidad que algunos jugadores no vayan al Mundial. Muchos se preguntan: ¿Será este el fútbol del siglo XXI, un juego que no repara en la hojarasca táctica? Una filosófica reflexión final: Entre grandes adversarios vale tanto la felicidad propia como la desdicha ajena .
Mientras los delincuentes siempre se dan a la fuga, los futbolistas se destacan siempre en un rubro, el de los penales .
La lectura y el análisis de la prosa deportiva corroboran que, en ella, es clave la palabra juego: se juega con las imágenes y se juega con las palabras. El periodista escribe entre dos juegos y juega: el que le ofrece la realidad, y el que arma y desarma con los vocablos —a veces, algunos neologismos— para narrarla y describirla. Las jugadas espectaculares o agónicas son dos. El lector realizará, luego, la tercera jugada.
En la crónica deportiva —en este caso, la futbolística— y en la noticia policial, tres semánticas interactúan para conformar el escenario definitivo: la semántica de la realidad —el hecho delictivo o el entretenimiento—, la del periodista y la del lector, capaz, sin duda, de reelaborar esa información y de transformarla, porque su lectura nunca es pasiva. Lo que escribe el periodista no es, sin duda, lo que lee el lector, porque las palabras de aquél y las que se leen son incomparables.
El periodista le habla al lector desde el texto escrito y lo incorpora en el mundo de ese texto. Al informar, quiere, sin duda, ser comprendido, pero su propósito es también pragmático: que el lector sepa que eso ha sucedido así en un momento del tiempo. De acuerdo con Teun A. van Dijk , ese acto de habla-escritura es una «aseveración», cuyo objetivo reside en que el lector lo acompañe a través de la visualización de los hechos, penetre su papel, es decir, se haga realidad una interacción lingüística. El lector no es un «vos», ni un «tú», ni un «usted», es decir, desde el punto de vista gramatical, no se manifiesta en el mensaje. El texto no lo nombra. El periodista, que tampoco está representado por un pronombre en el texto, no se dirige al lector, pero lo piensa o, por lo menos, debe pensarlo. Es un ser silencioso al que incorpora en la información como espectador.
Muchas veces, construye su texto con lo que llamamos el «vocabulario de la exageración» y con «excentricidad sintáctica». Parece que quiere que las palabras salgan de su cauce, se desborden, para decir más de lo que expresan. Desde nuestro punto de vista, este vocabulario crea el «escenario del énfasis». La noticia policial se titula «Disparos a quema ropa», con una locución adverbial seccionada, que quiere demostrar cuáles fueron sus orígenes. Luego, dice: «29 de Octubre de 2000 denunció Elva María Gérez, que al salir de su domicilio sito en Salguero 2475, juntamente con su hijo Lucio Mosna, se apersonó un individuo, el cual extrajo de entre las ropas un arma de fuego, efectuando disparos contra Mosna. Le impacta un disparo en pierna derecha, siendo trasladado Hospital local, alojándose proyectil en región inguinal derecha. El agresor fue identificado como Néstor Flores, de 18 años de edad. Actuaciones se instruyen caratuladas “Abuso de Arma” intervención Agente Fiscal Dra. Susana Bruno» .
La primera oración comienza ex abrupto sin artículo. El nombre del mes aparece incorrectamente con mayúscula. El sujeto (Elva María Gérez), separado con una coma del objeto directo (…que al salir de su domicilio […] efectuando disparos contra Mosna]. La señora salió juntamente con su hijo; bastaba la locución prepositiva «junto con» o la preposición «con». Enseguida, se apersonó un individuo, es decir, ‘se presentó personalmente’ ante ellos. El pretérito perfecto simple (se apersonó) es incorrecto, pues se refiere a un hecho que sucedió antes de realizada la denuncia de la señora Gérez; el periodista debió usar el pretérito pluscuamperfecto de indicativo que alude a una acción pretérita y acabada anterior a otra también pretérita y concluida. Con el verbo apersonarse, de solemnidad jurídica, el periodista señala la aparición abrupta y fría del delincuente, y prepara el desarrollo de su papel: …extrajo de entre las ropas un arma de fuego, efectuando disparos contra Mosna. El gerundio se rebela contra los usos canónicos y, como en tantos textos, peca de soberbio. Si el agresor hubiera extraído el arma efectuando disparos, alguno lo habría herido antes de alcanzar a Lucio Mosna, y, tal vez, se hubiese suicidado involuntariamente. Ese innecesario sintagma efectuando disparos puede reducirse a balear, disparar o tirotear. Entonces, esta es una redacción posible: …denunció […] que al salir de su domicilio […], se había apersonado un individuo, quien después de extraer de entre sus ropas un arma de fuego, baleó a Mosna [o disparó sobre/contra Mosna, o tiroteó a Mosna]. De pronto, el presente histórico, inesperado, brusco: Le impacta un disparo en pierna derecha, siendo trasladado Hospital local, alojándose proyectil en región inguinal derecha. La sintaxis, convulsiva, interrumpida, denuncia la omisión del artículo y el uso de gerundios despiadadamente desbordantes. El periodista crea un mensaje de telegrama que hasta desarticula el tiempo: ¿el proyectil se aloja en la ingle de Lucio antes o después de ser llevado al hospital, o se fue alojando cómodamente mientras lo llevaban?; ¿por esa bala de inclinación asesina, se traslada el Hospital local?; ¿ha ahorrado el periodista con ese alojándose las oraciones referidas a la intervención de los médicos y a su diagnóstico? ¡Extremada síntesis! Casi una parodia lingüística que desacredita la comunicación.
Después de presentar el nombre del agresor, sigue el telegrama: Actuaciones se instruyen caratuladas “Abuso de Arma” intervención Agente Fiscal… Ni una coma para el merecido descanso del lector, afectado ya de hipoxia o déficit de oxígeno.
La comparación del contenido de varias noticias policiales publicadas en distintos diarios nos permite afirmar que, como en el caso de las crónicas deportivas, el vocabulario empleado se repite, es homogéneo: el hecho siempre ocurre o los hechos ocurrieron; todos los delincuentes logran reducir a sus víctimas, efectúan disparos y se dan a la fuga; a veces, las víctimas del ataque alcanzan a ponerlos en fuga; los policías, generalmente, logran detenerlos o logran doblegar sus ímpetus guerreros; algunos intentan disuadir a los iracundos por medio de la palabra; todas las balas se alojan (en la tráquea, a la altura del cuello, junto al ojo, en la nuca y hasta en el colchón donde dormía la esposa); hay adverbios clave: absolutamente, supuestamente, aparentemente, directamente, presuntamente, presumiblemente.
Espectáculo, espectacularidad, espectacular y espectador, palabras de un mismo campo semántico, recorren las páginas de la prensa policial y deportiva para dar cada día una imagen inédita con un libreto predecible, y para demostrar la interacción entre el sujeto que contempla leyendo y la exhibición que se le ofrece escribiendo. No hay distancias: periodista y lector se unen en el arduo juego de la lectura, y de esta unión, surge en sumo grado el trabajo fascinante de la imaginación que recrea los cinco sentidos.

NOTAS

Lector in fabula. La cooperación interpretativa en el texto narrativo. Traducción de Ricardo Pochtar, 4.ª edición, Barcelona, Lumen, 1999, pág. 16.
2 «Casi son fiambres», Crónica [en línea]. Dirección URL:
3 «Una pesadilla» [en línea], 25 de septiembre de 2001. Dirección URL: [Consulta: 15 de enero de 2004].
4 «La unidad del idioma en los medios de comunicación», Idioma y Deporte [en línea]. Dirección URL: [Consulta: 12 de febrero de 2004].
5 «Un damnificado de robo detuvo al autor del hecho. Luego lo entregó a la Policía» [en línea], viernes 19 de diciembre de 2003. Dirección URL: http://www.ranqueles.com/noticias/policiales/ [Consulta 13 de enero de 2004].
6 Günther HAENSCH y Reinhold WERNER, Nuevo Diccionario de Americanismos, Tomo II: Nuevo Diccionario de Argentinismos, Santafé de Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1993.
7 «Roban un domicilio y se dan a la fuga» [en línea], viernes 19 de diciembre de 2003. Dirección URL: http://www.ranqueles.com/noticias/policiales/ [Consulta: 13 de enero de 2004].
8 «Asaltan y golpean a un remisero», Pregón line, San Salvador de Jujuy, 5 de febrero de 2004. Dirección URL: [Consulta: 5 de febrero de 2004].
9Aforismos. Traducción de Juan del Solar, Buenos Aires, Sudamericana, 1990, pág. 53.
10 «Asaltan y golpean a un remisero», Pregón line, ed. cit.
11 «Policías arrestados por la muerte de Rizzotti», ibídem.
12 «El festejo de Atlanta no pudo ser con invicto», «El Deportivo», Clarín, Buenos Aires, 22 de diciembre de 2003, pág. 14.
13 «Malo y aburrido», La Nación Deportiva, Buenos Aires, 8 de febrero de 2004.
14 Miguel Ángel VICENTE, «Una conmoción que sacudió el alma», «Deportes», Clarín, Buenos Aires, 27 de diciembre de 2003, pág. 59.
15 Ibídem.
16 Héctor Hugo CARDOZO, «Se viene la era del fútbol transversal», «Deportes», Clarín, Buenos Aires, 24 de diciembre de 2003, pág. 60.
17 «Calor y una agresión», «El Deportivo», Clarín, Buenos Aires, 22 de diciembre de 2003, pág. 14.
18 «El centroforward se fue al atardecer», «El Deportivo», Clarín, Buenos Aires, 22 de diciembre de 2003, pág. 12.
19 «El valor de la camiseta tiene peso propio», La Nación Deportiva, Buenos Aires, 5 de febrero de 2004, pág. 4.
20 Luis GREGORIO, «Especialistas», La Nación Deportiva, Buenos Aires, 5 de febrero de 2004, pág. 3.
21 «El Pato y el Mono, entre dos juegos», «El Deportivo», Clarín, Buenos Aires, 22 de diciembre de 2003, pág. 9.
22 Luis GREGORIO, «Especialistas», La Nación Deportiva, ed. cit.
23 Enrique VIVANCO, «Malo y aburrido», La Nación Deportiva, Buenos Aires, 8 de febrero de 2004, pág. 7.
24 «Amarga Navidad de Milan», «El Deportivo», Buenos Aires, Clarín, 22 de diciembre de 2003, pág. 16.
25 «El centroforward se fue al atardecer», Clarín, ed. cit., pág. 12.
26 «El fútbol sigue sin aparecer», Clarín.com [en línea], Buenos Aires, 27 de septiembre de 2003. Dirección URL: [Consulta: 6 de febrero de 2004].
27 «El ‘Bicho’ volvió a La Paternal», «Deportes», La Prensa, Buenos Aires, 27 de diciembre de 2003, pág. 24.
28 «Con el Bichi Borghi, la magia no pasa de moda», «Deportes», Clarín, Buenos Aires, 27 de diciembre de 2003, pág. 59.
29 Walter VARGAS, «El Burrito de la celeste y blanca», Olé. Diario deportivo [en línea], Año 6, Número 1214, Buenos Aires, 6 de mayo de 2002. Dirección URL: [Consulta: 6 de febrero de 2004].
30 «Godoy Cruz batió a Ferro», La Nación Deportiva, Buenos Aires, 1.° de febrero de 2004, pág. 8.
31 Rodolfo CHISLEANSCHI, «Real Madrid sigue líder, pero acumula dudas», «El Deportivo», Clarín, Buenos Aires, 22 de diciembre de 2003, pág. 17.
32 Ibídem.
33 «Amarga Navidad de Milan», «El Deportivo», Buenos Aires, Clarín, 22 de diciembre de 2003, pág. 16.
34 «Misión cumplida», La Nación Deportiva, Buenos Aires, 24 de enero de 2004.
35 Luis GREGORIO, «Especialistas», La Nación Deportiva, ed. cit.
36 Enrique VIVANCO, «Malo y aburrido», La Nación Deportiva, Buenos Aires, 8 de febrero de 2004, pág. 7.
37 «Misión cumplida», La Nación Deportiva, Buenos Aires, 24 de enero de 2004.
38 «Empató Tiro Federal y subió a Primera», La Nueva Provincia, Bahía Blanca, 24 de septiembre de 2000, pág. 20.
39 «Gol socializado», La Nación Deportiva, Buenos Aires, 24 de enero de 2004.
40 Enrique GASTAÑAGA, «El fútbol sigue sin aparecer», Clarín.com [en línea], ed. cit.
41 Walter VARGAS, «El Burrito de la celeste y blanca», Olé. Diario deportivo, ed. cit.
42 «Empató Tiro Federal y subió a Primera», La Nueva Provincia, Bahía Blanca, 24 de septiembre de 2000, pág. 20.
43 Walter VARGAS, «El Burrito de la celeste y blanca», Olé. Diario deportivo, ed. cit.
44 Rodolfo CHISLEANSCHI, «Real Madrid sigue líder, pero acumula dudas», «El Deportivo», Clarín, ed. cit.
45 Sebastián TOROK, «Avellaneda, a mano», La Nación Deportiva, Buenos Aires,
1.° de febrero de 2004, pág. 3.
46 «Abbondanzieri, el héroe que supo ser paciente», La Nación Deportiva, Buenos Aires, 15 de diciembre de 2003, pág. 5.
47 La ciencia del texto. Un enfoque interdisciplinario. Traducción de Sibila Hunzinger, 2.ª reimpresión, Barcelona, Paidós, 1992, pág. 91.
48 La auténtica opinión, Baradero, 3 de noviembre de 2000.

Anuncios

Medios, poder y ciudadanía en un debate a través de videoconferencias

junio 20, 2012

“Medios, poder y ciudadanía en Sudamérica” se denominó el encuentro realizado en Quito, desarrollado por la Flacso, en el que a través de videoconferencias interactuaron intelectuales desde la capital ecuatoriana, Guayaquil y Mendoza. En la ciudad argentina la conexión se realizó desde la sala de videoconferencias “Padre Contreras” de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo. Desde aquí expuso el epistemólogo Roberto Follari, docente e investigador de la casa de estudios
El encuentro se desarrollo hace un mes -17 y 18 de mayo- se en Flacso, y en la ciudad de Quito, el principal expositor fue el intelectual Ernesto Laclau, intelectual argentino que reside en el exterior en cuyo discurso coexisten la ciencia políticas con elementos de la sociología y la lingüística. ciudadanía en Sudamérica”. Los gobiernos nacional/populares
Laclau se refirió desde Quito a los gobiernos “nacional- populares” del subcontinente, técnicamente denominados “populistas”, que fueron eje de la ponencia de su ponencia
Follari señaló posteriormente que “el gran politólogo expresó un desarrollo coherente de por qué lo transformador se impone en estos gobiernos al sostenimiento de la institucionalidad preexistente; y cómo a su vez ellos tienden a nuevas formas de institucionalidad; es decir, que -tal como sucedió con la Constitución ecuatoriana- el momento fundante de una nueva legalidad sirve no solo a superar una previa institucionalidad obsoleta, sino que estipula una nueva institucionalización positiva”.
Follari se refirió luego al papel de los medios hegemónicos en relación con la política, por vía de una ponencia que denominó “La batalla interminable”. Explicó luego Folllari: “Es difícil sintetizar brevemente lo allí afirmado. Pero diremos lo principal: por una parte, mostrar que los medios pueden cambiar algunas opiniones, pero no las de quienes tienen convicciones y/o informaciones anteriores precisas sobre el tema de que se trate. Los medios no pueden convencer de todo lo que quieren: si no, gobiernos como los de Argentina, Venezuela o Ecuador no podrían subsistir, tras años de inacabables campañas mediáticas monocordes y agresivas”.
“Y, además, -continuó- los medios no logran ser actores políticos directos. No pueden ocupar el gobierno o la Asamblea Legislativa, ni pueden dar órdenes a los políticos que para estos resulten pragmáticamente útiles. El caso argentino es elocuente: los medios pretenden obligar a las oposiciones políticas a una unidad mutua que repele a sus tradiciones, identidades y posiciones ideológicas diversificadas”.
“A menudo esas oposiciones variopintas se han reunido (lo hicieron en el tristemente célebre “Grupo A” en la legislatura nacional), y el resultado ha sido deficitario e incoherente: la derecha y la izquierda no se pueden juntar impunemente en un solo conglomerado, que no pasa de ser apenas un contradictorio y babilónico “antigobierno”.
“Mal han hecho los partidos políticos cuando hicieron caso a la pretensión mediática de “ir todos contra el oficialismo”. Hay que ir a elecciones con identidad, con programa propio, con coherencia en ideas y valores. Desde los medios hegemónicos nada de esto se sopesa, simplemente porque operan como actores políticos, pero no lo son ni se los ha autorizado para serlo.
“El resultado es el de oposiciones deslucidas, que a menudo parecen más “el partido de los medios” que el resultado de una configuración política autónoma y direccionada. De modo que, en la Argentina, hubo un gobierno que ganó de manera aplastante la última elección presidencial, contra oposiciones que solo habían sabido presentarse como un “club de la queja” contra el actual gobierno”.

En la foto, Ernesto Laclau (Internet)

Los Simpons cumplieron 500 episodios

junio 1, 2012

El pasado 27 de mayo Fox emitió el capítulo 500 de la familia amarilla. El festejo comenzó a las 18:30 con la transmisión de un maratón temático con cuatro episodios de diferentes aniversarios de la serie. Se inició con el capitulo donde Bart provoca el despido del director Skinner, a su término Homero convierte a Springfield en un basural, luego Marge se hace fisicoculturista y finalmente Lisa y Kent Brockman, conductor del noticiero de la ciudad, buscan desenmascarar una estafa.
Al finalizar el especial aniversario, a las 20:30, se pudo disfrutar de un episodio diferente que comenzó con la típica entrada de la familia a su hogar, pero con la particularidad de un compilado de imágenes de las presentaciones que anteceden cada capítulo. En este episodio, Homero y su familia son desterrados de Springfield tras el anuncio falso donde piden que se refugien durante tres horas por causa de una guerra entre los Estados Unidos y China. Al cabo de una hora, Los Simpson deciden salir para observar la ciudad vacía, creyendo que todos los habitantes están refugiados.

Descubren así que los mantuvieron aislados a propósito, y que todos los habitantes de la ciudad están reunidos. Debido a que Springfield se encuentra en quiebra por los planes delirantes de Homero, las bromas destructivas de Bart y las iniciativas ecológicas de Lisa. Como consecuencia, la familia deberá abandonar la ciudad e instalarse al pie de una montaña, donde como vecino tendrán a Julian Assange, “una especie de nuevo Flanders”,según palabras de Al Jean, productor ejecutivo de la serie. Assange, editor del sitio wikileaks, que reveló miles de documentos confidenciales norteamericanos, se encuentra bajo arresto domiciliario al sur de Inglaterra, y enfrenta serios cargos.

Esta comedia tras 24 temporadas continúa siendo la serie animada más famosa a nivel mundial. Debutó el 17 de diciembre de 1989 en la cadena FOX, tras dos años de formar parte como un corto dentro del show de la cómica Tracy Ullman.
Desde su estreno, Los Simpson obtuvieron 25 premios Emmy, estrenaron su película y han contado con la participación de importantes celebridades en sus escenas como Michael Jackson, Stephen Hawking, Ringo Starr, Elizabeth Taylor, Meryl Streep, Britney Spears hasta Stephen King, Lady Gaga y Paul Mc Cartney. Además, se convirtieron en un ícono de la cultura popular universal de las últimas décadas.
Es sin dudas la animación que más tiempo se ha sostenido en el aire con gran éxito. Esto se debe a excelentes guiones que enriquecen temporada tras temporada, la idea base (la familia moderna, en el contexto problemático del siglo XX y XXI) y el humor inscripto en el ADN de Los Simpson, ya desde los primeros bocetos de Matt Groening.

Imágenes: simpson-net; simpson-aniversario (Internet)

Cele Abraham (CTMG)

La crítica de la película “Juan y Eva” en La Nación

octubre 17, 2011

Esta es la crítica de Claudio Minghetti (y la foto) que apareció en el diario La Nación, de Buenos Aires, y que, con el posterior despido de Minghetti, causó revuelo mediático

Drama

Juan y Eva

 

Por Claudio Minghetti  | LA NACION

Juan y Eva (Argentina/2011) / Director: Paula de Luque / Guión: Paula de Luque, según un relato de Jorge Coscia / Fotografía: Willy Behnisch / Edición: Alberto Ponce / Música: Iván Wyszogrod / lntérpretes: Osmar Núñez, Julieta Díaz, Fernán Miras, Sergio Boris, Alfredo Casero / Distribuidora: Primer Plano / Duración: 110 min. Nuestra opinión: Muy buena.

1944. En medio de una fiesta coqueta, el embajador norteamericano Spruille Braden le pide a uno de los invitados que le hable en español en lugar de balbucear en inglés. Las copas comienzan a moverse mientras lejos, en San Juan, la tierra se abre. Es sólo el principio de una historia de amor que deviene política. Es que como directora Paula de Luque se propone recrear la historia de amor nunca antes contada entre personajes como Juan Perón y Eva Duarte, conocidos por su presencia y trascendencia en la historia argentina del siglo XX. Y lo consigue.

Muy inteligentemente, De Luque los aborda en un momento clave, aquel que comienza cuando cruzaron sus vidas y culmina el 17 de octubre de 1945, cuando cientos de miles de hombres y mujeres, en especial los de las clases marginadas de todo el país, lo impusieron como su líder.

Lo poco de íntimo de aquel matrimonio, el de un militar viudo con una joven actriz en ascenso, de origen humilde, empezaba a ser invadido, cada vez más, por la tarea de gobernar un país rico y promisorio, pero con marcadas injusticias sociales.

Para lograr su meta, De Luque pulió con prolijidad un guión que no esquiva la historia, pero sabe mover delicadamente la cámara hasta esa intimidad de la que poco se sabe. Si de tareas difíciles se trata, parece que De Luque está preparada para resolverlas. En su film no sólo trabaja la columna central de la historia y los diálogos -algunos muy precisos, agudos y polémicos, en oportuna versión libre, y en los íntimos, que sugieren más de lo que ponen en palabras- sino la de las imágenes, con una delicada concepción plástica.

Es imposible pensar en dos actuaciones en extremo convincentes (no necesariamente calcos de los auténticos y protagonistas) de Osmar Núñez y Julieta Díaz sin el apoyo del entorno en sintonía. Es el caso de la impecable María Ucedo como Blanca Luz Brum, en su papel de secretaria ministerial, o el de Fernán Mirás, como el coronel aliado Eduardo Avalos, tan efectivo como el de Sergio Boris, el teniente coronel Domingo Mercante. Ninguno de estos personajes, al igual que el del embajador Braden (un medido Alfredo Casero), a quien recorta en su función como impulsor del frente opositor al movimiento naciente, opacan a los verdaderos protagonistas sino que los ayudan a imponerse. Lo mismo ocurre con la escenografía, el vestuario y la música, que consiguen lo que buscan, emocionar, sin excesos, como los personajes, sin repetir lo mil veces dicho ni rendirse a la tentación del discurso..

Ramonet: “Periodista está para desvelar lo que no funciona en una sociedad”

octubre 17, 2011

Ignacio Ramonet vivió en España, Marruecos y Francia. Se doctoró en semiología  e Historia de la Cultura en Paris. El semiólogo español he publicado muchos libros se caracteriza sobre la problemática comunicacional e informativa en las sociedades actuales.

Recientemente la revista Ñ lo entrevistó con motivo de haber presentado en Buenos Aires su libro “La explosión del periodismo”, que lleva como sugestivo subtítulo: “Internet pone en jae a los medios tradicioneles”

“Los mejores periodistas  de la prensa televisada se están yendo al documental, efectivamente. Por otra parte, hoy en día, existe una gran angustia por parte de los periodistas  ya que su estatuto  social se ha degradado, a situación y escala internacional”, dijo Ramonet a la revista cultural del grupo Clarín.

 Por otra parte, Ramonet aportó de acuerdo a la posición y rol  de los periodistas en la Argentina y en Europa:  “Creo que el deber principal de un periodista es producir información según criterios profesionales. Hablar de periodistas militantes es una contradicción  en su término, pero existen. Lo que no es bueno para el periodista, ni para la relación que debe poseer este con la sociedad y el medio, son las empresas militantes. La sociedad necesita  del periodismo. El periodista está para desvelar lo que no funciona en una sociedad desde muchos puntos de vistas. El mayor interés del periodista es salvaguardar su derecho en dar una información que no es determinada por el poder del dinero y la política”.

Sebastián Miranda (CTMG)

Foro sobre la Ley de Medios, a dos años de su sanción

octubre 14, 2011

El diputado provincial Néstor Piedrafita, de Nuevo Encuentro, anunció la realización de un foro debate denominado “Ley de Medios: avances y obstáculos a dos años de su sanción”, que se desarrollará mañana, viernes 14, desde las 17.30, en el auditorio de Radio Nacional., en la avenida Emilio Civit.

            El foro contará con las disertaciones del director Nacional de Supervisión y Evaluación – COMFER -, Gustavo Bulla; el director de Radio Nacional Mendoza, Ernesto Espeche; y los candidatos a diputados nacionales por el Frente para la Victoria Anabel Fernández Sagasti y Juan Carlos Aguiló –ex decano de la Facultad de ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Cuyo-.
            El objetivo es “debatir sobre la Ley de medios”, dijo el legislador de Nuevo Encuentro, teniendo en cuenta que “fue una de las leyes que tuvo más debate en la sociedad argentina”.
           “Se discutió en las universidades, en las carreras de periodismo, dentro de los medios, porque tenía y tiene connotaciones laborales de distinto tipo”, señaló. “Tuvo un gran debate, se sancionó con una gran discusión en el Congreso y ahora se cumplen dos años de su sanción”, agregó.
            Piedrafita sostuvo que “es importante para nosotros saber en qué grado se está aplicando la Ley, cuánto se avanzó  en la aplicación de la Ley, qué obstáculos encuentra la Ley, porque muchas de sus medidas han sido resistidas”.
            “En consecuencia, la finalidad del foro es justamente saber cuánto se pudo avanzar con la Ley y para eso es que hemos invitado a Gustavo Bulla, uno de los panelistas, que va a traer toda la información”, adelantó.
            En tanto, respecto de la participación que tendrán los candidatos al Congreso Nacional, dijo que “muy probablemente sean diputados nacionales” por lo que la finalidad es que comenten “qué idea tienen ellos de cómo sigue en el Congreso Nacional el tema de los medios”.
El foro es abierto al público en general, aunque “especialmente dirigido a quienes tienen que ver con la vida de los medios de comunicación”, expresó.

Divina Frau-Meigs: comunicación y globalización, un debate polarizado

octubre 12, 2011

“La importancia y el papel de los medios de comunicación en la globalización se puede estimar a través de cuadros de análisis antitéticos, que oscilan entre la denuncia de los peligros de la internacionalización de los medios de comunicación en una perspectiva de soberanía nacional y la apología de esta internalización como fuente de contradicción, de alternativa y de modernización en aquellos países y regiones afectados”.

La profesora Divina Frau-Meigs llegó a través de un video al Encuentro de Carreras de Comunicación que se realizó en Viedma. La especialista en estudios americanos y sociología de los medios de comunicación, de la Universidad París 3-Sorbona, Francia, y catedrática de Unesto de Comunicación, no pudo llegar a Río Negro por problemas con los aviones, pero igual su imagen y, principalmente, su discurso fueron seguidos con atención en el encuentro.

En un curso sobre “Comunicación, diversidad y globalización”, Frau, nacida en Marruecos, con ascendencia francesa y catalana, sostiene que para algunos la injerencia de la globalización es “un risgo de pérdida de la identidad cultural indígena”. Para otros, en cambio,  es “vector de abertura política y de democratización; para unos provoca una homogeneización de los contenidos y para otros una diversificación bienvenida; para unos, las poblaciones en recepción son pasivas y dependientes, para otros muestran una resistencia activa”.

“Y siempre se insinúa -prosigue- la sospecha de la americanización y de la victoria del model estadounidense de los medios de comunicación comerciales por la fuerza de sus grandes corporaciones mediáticas. Esta sospecha ilustra un cierto malestar en el seno de hegemonía americana en cuanto a su posición internacional y sus derechos y deberes de injerencia cultural, más aún cuando Estados Unidos es, internamente, un laboratorio de la globalización, con sus poblaciones diaspóricas”.

“Este debate muy polarizado -dice- sufrió un cierto número de fases, en relación con los cambios en los medios de comunicación, las tecnologías informativas y las políticas de regulación/desregulación, en Estados Unidos como en otras regiones del mundo. Estas fases se pueden seguir en las tribulaciones de la nación´diversidad cultural´-un eslogan lapidario (la “excepción cultural”), que se ha convertido en tratado internacional, con ramificaciones locales insospechadas”

DOS PREGUNTAS

La revista Ñ, del grupo Clarín, entrevistó a Divina Frau en el transcurso del año, en oportunidad de una disertación en Buenos Aires. Estas son las respuestas de la catedrática a dos de las preguntas formuladas

FOCO EN LA PROMESA 

¿Por qué cree usted que los productos culturales estadounidenses tiene tanto éxito entre los más jóvenes?

Porque son contenidos positivos, están basados en el presente, en lo cotidiano y se proyectan al futuro. Hacen foco en la promesa, y por eso son tan atractivos para los jóvenes. En cambio mucho de los contenidos que se realizan en Francia o en la Argentina se basan en la historia, en el patrimonio y no generan promesas. Cuentan el pasado, o a veces omiten el pasado importante como los crímenes. Hay que fomentar la necesidad de los jóvenes de querer comprender el mundo a través de los medios, poder expresarse en ellos y proyectarse. Todo eso les generará autoestima y orgullo por su identidad para presentarse en las redes sociales.

CONECTAR IGUALDAD: FORMAR A LOS DOCENTES

¿Cómo ve el programa Conectar Igualdad que lleva adelante el Gobierno, que reparte 3 millones de netbooks a estudiantes secundarios y a alumnos de institutos de formación docente?

El problema que veo en el plan que implementó el Gobierno es que fue una decisión tomada por ellos, y no surgió de un pedido hecho específicamente por la comunidad escolar. Me preocupa cómo se va a hacer la apropiación de esta tecnología. Creo que se deben generar proyectos dentro de cada escuela y de cada grupo que tengan un valor añadido para los usuarios. Si los alumnos no pueden aprender nada nuevo, no les va a interesar y esto va a fracasar. La clave es apostar a formar a los docentes para que puedan manejar los nuevos medios y que puedan transmitirles a sus alumnos contenidos dentro de la diversidad cultural. En los Estados Unidos existe un fondo público proveniente de un impuesto a las ganancias que deben pagar todas las empresas de comunicaciones. Este fondo no lo reparte el gobierno directamente, sino que las escuelas y universidades arman un proyecto con su municipalidad y lo presentan a este fondo para ser evaluado. Es un modelo de encuentro entre la financiación pública y una necesidad real de la gente, que aprovechará la inversión y no abandonará el proyecto.

Foto: Centro Cultural de Viedma, sede de Enacom 2011 (Luis Gregorio)