Archivo para diciembre 2009

Droga en submarinos y torpedos

diciembre 10, 2009

Por Luis Gregorio

“El tráfico marítimo es otro problema para la droga”, sostuvo Ricardo Spadaro, subsecretario de Lucha de Narcotráfico.
“La Argentina tiene un litoral marítimo muy grande. Un submarino vale un millón y medio de dólares. Un submarino transportando droga en un viaje se paga eso más 4 millones de dólares. O si no están los torpedos que debajo de los barcos para poder transportar.  En Africa, todos los países que están en el límite con el mar, están siendo afectados por el tráfico de drogas, que van por lo general a Europa, que es la gran consumidora”.
Sociedad: confusión
“Tenemos que estar atentos con que la sociedad no termine confundiéndose”, expresó Spadaro. “El consumo de droga hace finalmente a la persona un enfermo”, subrayó.  “Y el enfermo no puede ir a la cárcel. Lo que tenemos que hacer es evitar con políticas adecuadas en toda la Nación  e ir con claridad de conceptos”.
“Si yo digo que en la intimidad la persona puede hacer lo que quiera ¿qué defiendo yo cuando digo eso?, se preguntó Spadaro. “Será libre para consumir la primera vez, la segunda, tal vez la tercera; luego ya es un adicto. Las personas que creen que defienden la libertad con esto, tal vez no conozcan el drama de alguien drogado y de sus familias” “La droga es el problema más grave que tiene hoy la Argentina”, aseguró el subsecretario.
En una reunión del Consejo Federal de Drogas, la semana pasada, el organismo ha sostenido que “hay un incremento del consumo y del tráfico. Y nuestra función debe apuntar claramente a adiestrar sobre el tema”, dijo Spadaro, quien participó en el cierre de un curso realizado en Mendoza para especializar a policías provinciales, federales y gendarmes.
Informó que a la reunión del Consejo Federal fueron invitados representantes de Colombia, que dijeron “cuando nosotros quisimos darnos cuenta y reaccionar ya estábamos con el fango hasta la cintura”. “No hay que esperar que la droga actúe, sino detectarla antes de que se instale”, añadió.
Spadaro, que es comisario general y abogado, y fue separado de su cargo durante el gobierno de Carlos Menem,  sostuvo que la Argentina “está atravesada  por la droga” y que “ello hay que decirlo claramente”.
En relación a Mendoza y el posicionamiento de la droga en esta provincia, Spadaro indicó que hay que tener en cuenta que este es un Estado provincial pegado con Chile. “Es un lugar, sin dudas, muy interesante para el narcotráfico. Se dice que es lugar de tránsito pero Mendoza está advirtiendo que cada vez que hay tránsito hay consumo. Aquí hay tránsito y por lo tanto consumo”, manifestó durante una entrevista. Afirmó que “Mendoza está bien capacitada y tiene muy buenos profesionales en el tema”
Difícil control
Spadaro informó que se ha reformulado el Registro Nacional de Precursores Químicos, que son las sustancias que pueden ser utilizadas para la fabricación de drogas, como acetona, ácido sulfúrico, efedrina, pseudoefedrina. “Son de uso lícito pero pueden ser derivados al narcotráfico”, advirtió. Dijo que lo más difícil es el control. “En este momento hay más de siete mil empresas que se están reempadronando en todo el país. Están todas destinadas al tráfico lícito. Pero si no actúan el control federal y el de todas las provincias estamos expuestos que ocurra lo que pasó con la efedrina que fue obviamente muy mal visto en otros países”
Malvinas: demanda histórica
Ricardo Spadaro fue el comandante del escuadrón Alacrán de la Compañía de Comandos 601 de Gendarmería Nacional durante la guerra de las Malvinas.
“Lo siento como el hecho más importante de mi vida”, expresó Spadaro durante la entrevista. “Cuando pisé Malvinas, pisé la tierra argentina. Esa imagen, la que tengo como prisionero de guerra, las vivo en cada instante como de nuestras  Malvinas”.
“Hoy en los mapas está apareciendo como incorporada a la Comunidad Europea. Y obviamenrte eso los argentinos nunca lo vamos a aceptar”, manifestó Spadaro. Aunque reivindicó el conflicto bélico, aclaró que lógicamente la vía para recuperar las islas “debe ser siempre la diplomática, no hay otra salida”.
“El error -añadió- que cometimos los argentinos fue, primero, hablar de ´los chicos de la guerra´. También había soldados de 18 y 20 años entre los británicos. No hay límites de edad para defender a la patria. Y luego, se ha calificado todo como una aventura. Y cuando el fenómeno político envuelve la acción  entonces se crea una cuestión oscura, en la que los familiares, los propios veteranos se quedan con algunas preguntas sin respuestas. Yo tengo la respuesta. Siento que Malvinas fue una gesta, fue el mensaje de una sociedad y una juventud de ese entonces. Y va a aparecer como una demanda de la historia no olvidarnos de Malvinas”.

Campanella: Hay que contar una historia

diciembre 10, 2009

Entrevista de Paula Janín, Mamsaravasti blog

Juan José Campanella sostiene que cuando chico, en el grupo de amigos, era el que le gustaba el cine. “Los chicos querían ir a jugar al fútbol y yo los trataba de convencer para llevarlos al cine”, cuenta al blog mamsaravasti Campanella, director de una película increíble,  El Secreto de sus Ojos, de gran éxito también en Mendoza, donde el distinguido director vino a una visita médica a la clínica oftalmológica Zaldívar, justamente  

  –  ¿Cómo fue que dijo: bueno voy a estudiar cine?

   –  En ese momento, cuando no había video ni nada, estaban los cines barriales que cambiaban la programación todos los días, con películas tan importantes como La Momia, La momia contraataca, Drácula, etc. Desde ahí me empezó a gustar siempre el cine. Empezé a estudiar cine cuando vi Cantando en la lluvia, una película que se reestrenó por sus 20 años, en el 73. Y ahí me enamoré, se trataba del mundo del cine, y nunca había visto una película sobre el cine. Ahí me empezaron las ganas cada vez más, cada vez más.

-¿Y entonces que pasó?

– El mandato familiar exigía una profesión convencional y bueno, empezé a estudiar ingeniería, porque me resultaban fáciles los números. En segundo año de ingeniería empezé a hacer una película con unos amigos en super 8 y bueno me encantó. Entonces empezé a estudiar cine de noche, en una escuela que se llamaba El Grupo de Profesionales del Cine” y que funcionaba en la Escuela Panamericana de Arte, que ya no existe más. Y ahí me encantó. Era el año 79 y me fue comiendo el bichito, me picó muy fuerte. Me empecé a ratear de la facultad para ir al trabajo de esta gente, uno de ellos Carlos Piagio, era el montajista de Aries, que era una empresa que hacia todas las puestas en escena de Olmedo y de Aristarain. Y yo me iba a lo que después fue mi oficio: el montaje. Salía de casa diciendo que iba a la facultad y me iba a lo de Carlos. 

 – ¿Cuánto tiempo estuvo haciendo eso?

– 4 o 5 años… Después de ver “All that Jazz”, el día del estreno, nunca mas volví a la facultad. Esa noche dije en casa que me iba a largar a hacer cine y después del griterío mis padres fueron mis principales soportes.

Es difícil largarse a hacer cine, una profesión en la que no sabés si vas a triunfar

–  Es muy difícil porque las cosas tardan en ocurrir. No es como en una profesión común que podés conseguir trabajo así nomás, aquí no, aquí son años. Yo a vivir del cine empezé a los 31. Pero a vivir bien, y porque tuve mucha suerte, o sea tener una familia, un auto y una casita a los 40-41.

Pero, acá en Argentina parece que no hay muchas oportunidades para alguien que quiere vivir de su profesión.

– No, no hay. Yo conozco mucho EEUU porque también estudié allá, pero la cantidad de oportunidades en comparación con la cantidad de gente que quiere hacer cine es la misma. En EEUU es tan difícil como acá. Para entrar en este mundo tenés dos maneras: por amigos que te consigan algún meritorio, pero después en ese meritorio te arreglás solo, tenés que demostrar lo que vales para quedarte. De esas historias conozco muchas, porque le he dado la primer oportunidad a varios. La otra manera es con tus cortos, esa fue de la manera en que yo entré. Hice mis cortos, ganaron premios y así me fui armando otra productora y fui teniendo mi camino. La primer manera es una carrera para vivir en la industria del cine pero que no te lleva a dirigir, siempre el primer proyecto te lo haces por tu cuenta, acá o en Hollywood.

Ya que usted tuvo la oportunidad de trabajar en EEUU, ¿cuáles fueron las diferencias más notables en comparación con Argentina?

– En el día a día del trabajo no hay ninguna. Es también es muy profesional, por lo menos con la gente que me manejo haciendo mis películas. El equipo con el que me manejo es del mismo nivel de EEUU. Es el 99% igual, lo que tiene de bueno el cine estadounidense es que no han perdido un segundo en la discusión de cine arte vs. cine industria o cine de autor que se pierde en la Argentina, ellos la tienen muy clara: hay distintas maneras de contar. Pero siempre saben que tiene que contar una historia, lo sabe todo el mundo y no lo discuten. Acá todavía hay gente que cree que el guión no es importante, y al extremo: que cree que el guión es negativo, que frena al director. Obviamente esas personas no van a llegar nunca a ningún lado.

En Argentina siempre hay mucho lío con el tema presupuesto, ¿ en Estados Unidos cómo es?

– El tema de la plata es muy importante. El cine independiente esté en un serio problema económico, los presupuestos no alcanzan. Pero ahora, con el avance tecnológico, podés filmar en video la presentarla en algún festival y por ahí ganás el premio para pasarla a 35mm. En realidad acá hay muchas más oportunidades que en EEUU para el que empieza. Muchas más.

 – La nueva ley de servicios de comunicación audiovisual, ¿le parece que va ayudar con el tema del dinero?

-La nueva ley habla muy poco de cine, dice que las televisoras tienen que comprar, mínimo, 6 películas argentinas por año. Creo que eso va a ayudar, es un fondo que se calcula de unos 30 millones de pesos. Pero no creo que cambie radicalmente la historia, es una ayuda y es importante. – Veo que sus películas tiene un modo muy particular de contar, son completas, no les falta nada.

Pero cuando se dispone a hacerla ¿qué es lo que no tiene que faltar?

– Nosotros hacemos muchos bocetos del guión mínimo de 10, en el caso del secreto tuvimos una gran ayuda que fue que empezaba de una novela la película. Hacemos un boceto donde tiramos toda la carne a la parrilla, todo lo que queremos decir. Uno trata de achicar en duración, que se vaya compactando y enriqueciendo todo. La práctica te va a dando que tu primer boceto sea cada vez mejor. A mí me pasa que mis primeros bocetos son más cercanos al final, pero sieguen cambiando radicalmente. Después hago una pasada para humor, por ejemplo, que es ver donde se puede poner humor. Se basa en la reescritura. El secreto es mucho trabajo de escritura de guión, un año y medio, dos años. Parece una pavada pero en argentina muy pocos lo respetan.

Uno se imagina muchas cosas cuando piensa en el “detrás de cámara”, ¿Cómo es realmente estar ahí?

– Yo soy bastante tranquilo en el set en cuanto a problemas. Lo único que me pone muy mal es la falta de exigencia de alguna gente. Cuando alguien del equipo me dice: pero esto total quien se va a dar cuenta. Yo a esa persona en ese momento le hago la cruz. Pensando que hay tanta gente que quiere entrar, que tiene unas ganas que se muere y que venga alguien que hace las cosas a medias y esté ocupando ese lugar, me da mucha bronca. Pero en el día a día, nunca he tenido nervios, siempre voy preparado al set: voy con un plan de filmación, con una lista de tomas, no voy a decidir ahí. Sin embargo ocurren imprevistos: que llueva, que falte algo, que algún actor se tare o trabe. Pasa en las mejores familias de actores, te hacen una escena que vos decís: es dificilísima, vamos a darle un día de filmación y resulta que el tipo vino en la primera toma y la hizo así nomás. Ricardo es así, Francella también, son actores que vos decís ¿cómo hicieron? Y por ahí ese mismo actor se traba en una escena que es pavada, lo he visto en los grandes actores, nunca se que es, nunca se sabe que es. En ese caso tenés que cambiar la escena, adaptarla, tenés que cambiar todo tu guión sobre la marcha. Esas son cosas que la experiencia también te va ayudando, porque de eso se trata, de ir enfrentándose con problemas nuevos.

Cuándo decidió hacer cine, ¿Qué papel quiere que jueguen sus películas en el mundo, qué quiere trasmitir?

– Hubo una gran película que me cambió la vida, es del año 46. No “All that jazz”, esa fue la que gatilló que dejara Ingeniería. Esta me hizo decidir que iba a hacer cine, me hizo decir: esto es lo mío. Se llama “Que Bello que es Vivir”, para mí es la mejor película que vi en mi vida. Ya la he visto 97 veces y lloro todas las veces que la veo. Entré al cine como una persona y salí como otra. Realmente pensé que si yo puedo hacer una cosa así en la vida de alguien, es lo que quiero hacer. Hay muchas maneras, de comunicarse con el mundo y cambiarlo, la que a mí se me ocurrió es hacer cine. Eso es lo que quiero, me gustaría hacer una película que a alguien le cambie la vida. Y me ha pasado, es un sueño que se me ha vuelto realidad. Con Luna de Avellaneda especialmente, clubes que la muestran en talleres y que a partir de verla tomaron fuerza y se volvieron a juntar. Con El Hijo de la Novia también, parejas que decidieron casarse después de 40 años de convivir. A mi esas cosas me encantan, me emocionan mucho y para eso quiero hacer cine. Siempre pido que en los sitios de la película haya comentarios, un foro. Me encanta cuando la gente nos escribe leo todos los comentarios.

Paula Janin  CTMG- CCS- FCPyS- UNCuyo

(de mamsaravstiblog)

Michel Rolland se atreve a más catas maratónicas

diciembre 5, 2009

 “Yo tengo la capacidad de hacerlo; me encanta catar”, dijo el famoso enólogo francés Michel Rolland, quien anunció que tiene previsto hacer una nueva degustación maratónica el año próximo.
Rolland estuvo en Mendoza celebrando los diez años de su laboratorio Enorolland y reunió a un reducido grupo de bodegueros, enófilos y enólogos en un hotel céntrico.
“Así como alguien tiene capacidad para recorrer 40 kilómetros en un tiempo reducido, yo puedo catar 300 muestras en un día”, manifestó Rolland con una sonrisa y tono amable.
Es recordado cuando hace tres años, Rolland cató 360 muestras de vinos de alta gama provenientes de distinas bodegas del país, en el Hyatt. “Ya hemos hecho tres ediciones de ese tipo y quiero realizar la cuarta el año que viene”, dijo.
Rolland, que es considerado -a veces bajo una mirada cuestionadora-como uno de los principales influyentes del “vino globalizado”, naió en Libourne, Francia, el 24 de diciembre de 1947, y tiene sede en Burdeos, con clientes en varios países del mundo. “Pero yo me siento francés y argentino, por eso vengo seguido por aquí y sigo con el emprendimiento del Clos de los Siete”, indicó. Este último proyecto comprende emprendimientos bodegueros en el Valle de Uco, en el que participan reputados bodegueros y acaudalados empresarios europeos.
Dentro de la crisis internacional que vive la vitivinicultura mundial, Argentina se encuentra en una posición más favorable que muchos otros países, según Rolland. “Hay muy buena imagen del vino argentino en el mundo. Y no es una época fácil”, sostuvo.
En cuanto a su emprendimiento Enorolland, dijo que tiene 10 laboratorios (en la Argentina, en Mendoza y Cafayate) y  asesora y trabaja para distintas bodegas. “Las grandes bodegas tienen sus laboratorios muy bien montados pero hay proyectos vitivinícolas chicos que tienen muchas veces todos los elementos necesarios para desarrollar e investigar sobre sus vinos, y le ofrecemos nuestro laboratorio”, dijo.
Desestimó, a su vez, ante una pregunta, que los emprendimientos pequeños tengan más dificultades para prosperar. “Las grandes bodegas también tienen grandes costos fijos. Un proyecto chico no te hace gastar tanto; no tenés que invertir en grandes fortunas”, manifestó en un castellano argentinizado con tono francés. “Además, mucho de la buena imagen de los vinos argentinos en el mundo tiene que ver con los proyectos chicos.Hay público en varios países que está detrás de estos vinos, precisamente”, dijo.

Humor de los argentinos, según especialista en marketing

diciembre 3, 2009

“La gente está hoy con un humor realmente mal. Hay una diferencia entre ´temperatura´ y ´amplitud térmica´”, expresó Guillemo Oliveto, presidente de la Asociación Argentina de Marketing.  La referencia termométrica está vinculada con la sensación que percibe la gente. La situación no está tan mal en lo particular pero llevado a nivel general la percepción cambia. “Para la gente, las cosas están peor de lo que verdaderamente están. El 43% dice que la economía de su hogar está bien, mientras que sólo el 7% expresa que está bien la economía del país”, indicó el presidente de CCR, al presentar el estudio Pulso Social, destinado al Fondo Vitivinícola de Mendoza.

Dijo Oliveto que “en la gente, la ´sensación térmica´ es mucho más fría que la ´temperatura´real”. Añadió: “Ocurre que hay una gran desazón con respecto a la falta de proyectos y al mediano plazo; la gente está reclamando rumbo. Hay un vacío desde la política y desde el liderazgo. Y esto vale tanto para el Gobierno como para la oposición”. La clase media que antes miraba a Estados Unidos o Europa como modelos a seguir, ahora ha puesto su atención “en países cercanos, como Chile o Brasil, que, con distintos modelos, tienen claro hacia dónde van”, sostuvo Oliveto, de acuerdo a sus sondeos Los argentinos le están pidiendo a oficialismo y oposición que “trasmitan con claridad cuál es el rumbo. Que les digan como seguimos en el mediano plazo; que no basta con poder comprarse la batidora, el ventilador de techo o el plasma. La gente quiere saber que no va a perder lo que logró hasta ahora. No quiere estar como en el juego de la oca: de pronto, cinco pasos para atrás”.